Antecedentes

15.02.2016 | 04:22

El precio que los terrassenses pagan por el agua viene siendo el resultado de las negociaciones periódicas que Mina y el Consistorio llevan a cabo. Así, en 2015 hubo un acuerdo entre el operador y el ejecutivo por el que no se aplicó ningún incremento en la factura. La congelación fue absoluta en todos los tramos de consumo y para todos los usos (doméstico, industrial y comercial). De esta manera se mantuvieron las tarifas aprobadas en 2014, cuando se dio luz verde a una subida lineal del agua del 1,125 por ciento. Esa cifra quedaba muy lejos del 5,95 por ciento que reclamaba Mina.

En 2013, la factura del agua se encareció un 8,9 por ciento de media, si bien el aumento fue menor para las familias con consumos más bajos y se creó una tarifa social para los hogares más vulnerables a nivel económico. En este 2015, la propuesta de Mina llega en pleno debate social acerca de cuál es la mejor opción (pública, privada o mixta) para gestionar el servicio de agua.

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