SALUD

Mitos sobre la dieta de la embarazada

09.02.2016 | 04:21
La dieta de la embarazada ha de ser equilibrada, con gran cantidad de frutas y verduras.
La dieta de la embarazada ha de ser equilibrada, con gran cantidad de frutas y verduras.

El embarazo es una de las épocas más felices de la mujer que desea traer un niño al mundo, pero también un proceso largo, de gran responsabilidad, en el que la futura mamá tiene que extremar las precauciones en cuanto a su salud.

Si es cierto que no necesita comer por dos, como antiguamente se decía, si necesita cuidarse por dos, y la alimentación es una de esas cuestiones de vital importancia, cuyo cuidado se pasa por alto a causa de los llamados antojos y por culpa de las terribles nauseas.

¿A qué se deben los antojos? Aquí tenemos la respuesta a un gran mito. Los antojos existen, no son caprichos de la gestante, y se deben a varios factores. Según explica la directora médica de clínicas Eva, Isabel Santillán, se produce una importante modificación de los niveles hormonales, de neurotransmisores y de endorfinas que influyen en el apetito. Dentro de estos factores destaca el lactógeno placentario, que es una hormona producida sólo durante el embarazo, que modifica el metabolismo de la mujer para proporcionar los nutrientes necesarios al bebé. También se modifican en la gestante el olfato y el gusto, según la ginecóloga.

En la mayoría de los casos, según Santillán, las náuseas y vómitos se pueden paliar con comidas frecuentes y ligeras, ricas en proteínas e hidratos de carbono pero bajas en grasas. Los frutos secos son ricos en magnesio y resultan beneficiosos.

Carne ¿si o no?
Durante el desarrollo fetal es fundamental un adecuado aporte de proteínas, vitaminas y oligoelementos. Los requerimientos proteicos durante el embarazo aumentan un 12% y la principal fuente de proteínas para el ser humano son la carne y el pescado.

Por ello, la carne es absolutamente fundamental, posee los 20 aminoácidos esenciales, hierro y vitamina B12. Esta combinación es muy difícil encontrarla en otros alimentos por lo que no se debe sustituir, advierte la experta.

Además el hierro que posee, hemínico se absorbe mucho mejor (15-20%) que el de origen vegetal (2-5%). El huevo, por ejemplo posee hierro no hemínico, pero tiene gran cantidad de vitaminas liposolubles y de luteína que también son necesarias para el desarrollo del feto, según la ginecóloga. Pero sí que es recomendable que toda la carne sea cocinada.

El pescado azul, pequeño
Desgraciadamente, debido a la contaminación de los mares, los peces cada vez contienen mayor cantidad de metales pesados como el mercurio así como otros contaminantes. Los fetos son especialmente sensibles por estar en desarrollo. Sin embargo, el pescado azul tiene otras propiedades muy positivas. Contiene omega 3 y muchos ácidos grasos esenciales.

Por todo ello, la doctora recomienda la ingesta moderada de pescado azul de pequeño tamaño como los boquerones o el Kryll durante el embarazo, de este modo se consiguen los efectos positivos sin alcanzar límites tóxicos de mercurio que puedan afectar al feto. Por otra parte, el Omega 3 del pescado azul, lo hallaremos también en el aguacate, que además nos aporta fibra y regeneración celular.

Otro elemento importante en la dieta, el zinc, estimulador del sistema inmunitario y partícipe de los procesos de crecimiento y desarrollo se encuentra también en el pavo, las espinacas y el arroz integral.

Es decir, la alimentación de la embarazada debe ser completa y equilibrada, con gran cantidad de frutas y verduras además de carne y pescado.

El alcohol se debe evitar en el embarazo. Sin embargo, la cerveza sin alcohol puede tomarse con moderación porque contiene lúpulo y muchas vitaminas del grupo B. Por tanto, según explica la ginecóloga, ingerida de forma puntual no supone ningún problema para el feto ni para la madre. Una bebida buena, pero en su justa medida.

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