Detenido el terrassense Artur Segarra por un macabro crimen en Tailandia

10.02.2016 | 04:22
El detenido, tras su arresto, en la sala de espera de un aeropuerto.
El detenido, tras su arresto, en la sala de espera de un aeropuerto.

La imagen y el nombre del terrassense Artur Segarra Príncep se han difundido por medio mundo. Ese hombre, de 37 años, ha sido detenido en Camboya por su presunta participación en un crimen truculento: en el asesinato, tras torturas, de un empresario de Les Garrigues, de Lleida, cuyo cadáver despedazado apareció la semana pasada en las aguas de un río de Tailandia.

Ayer la policía camboyana entregó al detenido a Tailandia. Lo pillaron el domingo en el sur de Camboya, en Sihanoukville, una población costera, porque dos españoles lo reconocieron en un restaurante y avisaron a las autoridades, pues la policía de Tailandia lo buscaba. Había emitido una orden de arresto, según señaló la agencia EFE, por su supuesta implicación en un asesinato premeditado y la ocultación de pruebas, entre otros cargos.

Una joven, al parecer su novia, de nombre Pridsana Saeng-ubon, de 22 años, había sido apresada el sábado y lo que contó resultó de suma utilidad para los investigadores, que localizaron poco después el apartamento del edificio Nantiruj Toser, en Bangkok, donde se presume que el asesinado, el consultor leridano David Bernat, permaneció secuestrado, donde le dieron muerte. La muchacha explicó que su novio le dijo que no abriera el refrigerador, según lo publicado en medios tailandeses. Varios forenses inspeccionaron el apartamento en busca de ADN.

David Bernat fue estrangulado, luego de sufrir torturas, entre el 25 y el 27 de enero, y los primeros trozos de su cuerpo aparecieron flotando en un río, el Chao Phraya, en Bangkok, el día 30. El cadáver fue desmembrado en siete partes y el resto de pedazos apareció poco a poco, después del 30 de enero, en la corriente fluvial.

¿Por qué el crimen? ¿Qué móvil había detrás del suplicio y estrangulamiento? Los investigadores sospechan que quienes mataron a Bernat (se cree en la involucración de varias personas) lo presionaron para acceder a sus cuentas bancarias en Singapur, pues la policía detectó "movimientos de grandes cantidades de dinero" desde las cuentas del empresario hacia bancos de España y Tailandia.

Luego lo mataron, cuando se acabó el dinero o cuando la extorsión se reveló inútil. Según la prensa local, el terrassense detenido habría recibido unos novecientos mil euros. Unas cámaras de seguridad grabaron al sospechoso en cajeros automáticos días después de que la víctima desapareciese.

Desaparición
Las sospechas policiales recayeron en Segarra, alguien a quien la víctima había mencionado a conocidos. El entorno del asesinado se sobresaltó cuando se confirmó su repentina desaparición (lo vieron por última vez el 20 de enero) y las respuestas que desde su teléfono móvil se transmitían a sus allegados no hicieron sino aumentar las suspicacias. Eran mensajes lacónicos, algunos en inglés, otros en catalán con faltas de ortografía. Los investigadores siguieron la pista.

El viernes, un grupo de personas identificó a Segarra cuando cenaba junto a su novia en un bar de una provincia de Tailandia próxima a la frontera con Camboya. Vieron su imagen en la tele. Al parecer, el egarense huyó en una moto roja que apareció cerca de la frontera.

El detenido, que de niño había vivido en una casa próxima al Pla del Bon Aire, tuvo un inicio de juventud agitado. Según personas de su entorno, aún conmocionadas por el boom mediático del caso, Artur Segarra se había visto inmerso en algunos conflictos durante su etapa juvenil. Antiguos amigos le perdieron la pista hace una década, cuando se trasladó a vivir fuera de Terrassa. Como señaló el diario Regió 7, en el año 2007 se presentó como candidato, en el número veinte de la lista, a las elecciones municipales en Manresa por Plataforma per Catalunya.

Empresas

Según publicó ayer La Vanguardia, el nombre de Segarra está vinculado a unas treinta empresas, la mayoría de ellas SL unipersonales, sobre todo relacionadas con la promoción inmobiliaria; algunas son del sector de la importación textil desde el continente asiático.

"No se trataba de un santo, pero este asunto era inimaginable", dijo ayer a este diario un antiguo amigo. La agencia EFE informó anoche de que el arrestado era buscado por un juzgado de Barcelona por estafa, tenencia ilícita de armas y falsificación documental.

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