Pillados cuando llevaban la caja registradora que habían robado

06.02.2016 | 04:22

¿Qué hacían dos individuos a las cinco de la mañana portando en brazos el cajón de una caja registradora? De esa guisa los encontraron el jueves unos agentes de paisano de los Mossos d'Esquadra que patrullaban por la avenida de Jaume I. Los policías detuvieron a los dos individuos, uno de ellos menor de edad, cuando comprobaron, con la colaboración de la Policía Municipal, que el cajón y los otros objetos que portaban (helados, botellas) procedían supuestamente de un bar asaltado minutos antes.

Los mossos vieron a los sospechosos caminando cerca de la confluencia de la avenida de Jaume I con la calle del Camí de Castellar. Los agentes pararon el coche sin logotipo policial en el que patrullaban realizando tareas de seguridad ciudadana. Eran las cinco de la madrugada.

Se acercaron a los chicos, ambos de nacionalidad española, y se identificaron como mossos d'esquadra para pedirles la documentación personal e inquirirles acerca de lo que portaban. ¿De dónde habían sacado aquel cajón, por otra parte con signos de forzamiento y vestigios de pisadas? Los agentes no recibieron respuesta convincente. ¿Y qué había dentro de la bolsa de plástico que también transportaban? Había botellas de bebidas alcohólicas y helados.

Para averiguar el origen de los objetos, los policías comunicaron la identificación de los dos sospechosos y pidieron a otras unidades de patrulla aquella madrugada que estuviesen al tanto por si observaban algún establecimiento forzado. Los Mossos d'Esquadra hablaron también con un agente de la Policía Municipal con el que contactaron en la calle.

Un bar con la puerta reventada
Dos unidades de la policía local realizaron una batida y hallaron un local con la puerta reventada; era un bar cercano al paseo del Vint-i-dos de Juliol, a pocos metros de distancia del Parc del Nord.

El cuerpo municipal comunicó el hallazgo a los mossos, que se ocuparon de las diligencias y terminaron deteniendo a los dos sospechosos, uno de 16 años y otro de 19, por un delito de robo con fuerza cuando se cercioraron de que el botín provenía del bar violentado. Los objetos sustraídos volvían a estar ayer en el establecimiento.

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