A la espera de una ley que regularice la situación

07.01.2016 | 04:21
Hace tres años que empezó el conflicto legislativo.
Hace tres años que empezó el conflicto legislativo.

La ley de horarios comerciales de Catalunya ha cambiado varias veces en los ultimos tres años. Y gran parte de estos cambios han venido derivados por el conflicto existente entre el gobierno catalán y el español por la legislación comercial, que ha provocado una indefinición legal con la que ahora se encuentran inmersos los comercios de la comunidad catalana.
Todo empezó en 2013, cuando el gobierno decidió cambiar la ley y el Parlament de Catalunya quiso blindar su política comercial ante las sentencias contrarias del Tribunal Constitucional y la política liberalizadora del Gobierno del PP. No obstante, en febrero de 2014 esta ley aprobada por el Parlament con un 75 por ciento de los votos quedó en papel mojado cuando el Tribunal Constitucional admitió a trámite el recurso del Gobierno contra la normativa. Esto provocó que la ley catalana quedase en suspenso, un hecho que aún hoy en día es así.

Por tanto, con la ley catalana suspendida, el gobierno español interpreta que la normativa en vigor es la suya, que data de julio de 2012 y supone una liberalización horaria. El gobierno catalán tachó en su momento el recurso de "nuevo ataque del gobierno central en el modelo comercial", en una práctica que ya empieza a ser habitual: desde que, en 2012, el gobierno de Mariano Rajoy aprobó lo que llamaban una "ley marco" que establecía los mínimos legales por debajo de los cuales las comunidades no podían legislar. El ejecutivo catalán ya consideró la norma una invasión de competencias, y no sólo no liberalizó su ley para adaptarla al nuevo marco sino que aprobó un decreto para afianzar la esencia de la anterior ley del Parlamento, que era de 2004. El gobierno español reaccionó entonces al igual que lo hizo en 2014 y llevó la ley al TC, que suspendió. El caos regulatorio por tanto es evidente, y provocó desde el primer minuto fricciones en la aplicación de la norma. Si bien al principio gran parte de los comercios mantenían cerrado cuando la ley catalana lo marcaba, cada vez son más los establecimientos que, por competencia, se adaptan a lo que hace el vecino.

Así, las tiendas han empezado a abrir en domingos, algo que queda "fuera de la ley" catalana. Y ahora son la mayoría las que han decidido avanzar las rebajas de invierno y empezar a aplicar los descuentos antes del comienzo oficial de la campaña, marcada en el calendario laboral para el día 7 de enero. Este próximo domingo, día 10 de enero, los comercios volverán a subir sus persianas como han hecho durante los festivos de la campaña de Navidad. Aunque esta vez será para dar la bienvenida oficial a las rebajas.

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