REPORTAJE

La Fira d´Hivern reclama mejoras

03.01.2016 | 04:22
La treintena de paradas ofrecen objetos alternativos para regalar durante las fechas navideñas.
La treintena de paradas ofrecen objetos alternativos para regalar durante las fechas navideñas.

Ropa, pañuelos, bisutería, arte oriental, tallas de madera, aromaterapia, carcasas para móviles, juguetes o todo tipo de objetos relacionados con la Estelada. Estos son algunos de los productos que se pueden encontrar en la Fira d'Hivern, que por quinto año consecutivo se ha instalado en la Rambla d'Ègara y consolida así esta ubicación.
Una treintena de paradas, que van desde los Ferrocarrils de la Generalitat hasta el Mercat de la Independencia, conforman este año la feria, doce de las cuales son de la Associació d'Artesans de Terrassa y las otras provienen de distintas partes del territorio catalán. "Cada año intentamos que las paradas que vienen de fuera sean distintas para que se renueve la feria y se convierta así en un mercado vivo. Por otra parte, los que somos de Terrassa también procuramos traer productos nuevos cada año", explica el presidente de la Associació d'Artesans, Manel Codines.

Así lo confirman los paradistas, que aseveran que cada temporada traen los clásicos de siempre y añaden varias novedades para renovar su mostruario.

Pese a los esfuerzos, los paradistas aseguran que el evento no termina de arrancar y los ciudadanos no se animan a comprar. "Las ventas están siendo muy flojas porque además no hace frío y la gente no tiene el chip de comprar. Además la economía también está mal", cuenta Oria Satorres. Algo con lo que también coincide la comerciante Cristina Ejito: "No se termina de arrancar. Pero no es una cuestión de aquí, es en todas partes. La gente no tiene dinero por lo que, o no gastan, o escogen barato". También opina lo mismo Carla Fernández, quien asevera que "las cosas no terminan de tirar".

Por otro lado tampoco ha ayudado el hecho, según Oria Satorras, de haber abierto una semana más tarde que en anteriores temporadas. "Son siete días menos que se notan en los números, y debemos hacer ventas para que al menos los costes que supone la feria nos salgan a cuenta". No obstante tienen la esperanza que las ventas se animen de cara al día de Reyes, cuando la campaña suele ser más fuerte según Codines. "La última semana, que coincide con la semana de los Reyes Magos, es la más fuerte", afirma.

Actividades de dinamización
Por otra parte, se han organizado varias actividades para animar a la ciudadanía. Así, ha habido actuaciones itinerantes, un taller de "llufes" y cada tarde a partir de las seis se reparte chocolate caliente. Además, el día 6 de enero -último día de la feria- se realizará el sorteo de una bicicleta a las doce del mediodía entre los clientes que hayan realizado compras superiores a los cinco euros.

Pero aunque hayan puesto toda la carne en el asador, el presidente de la Associació d'Artesans de Terrassa reclama más implicación del Ayuntamiento y de los pequeños comerciantes que hay en la Rambla d'Ègara, porque estos últimos "también se benefician de nuestra presencia, ya que atraemos a más gente durante estos días". Para Manel Codines, la Rambla "está muy mal iluminada, poco decorada y se ve muy triste. Creemos que somos los únicos que dinamizamos este sitio durante las fiestas, por lo que estamos muy descontentos", se queja.

La feria está abierta cada día hasta el 6 de enero, desde las 10 de la mañana hasta las 9 de la noche. El 1 de enero también subirán persianas, aunque solo por la tarde.

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