El mNACTEC restaura la apisonadora que abrió la Diagonal

17.12.2015 | 04:22
Imagen de la apisonadora de vapor Ruston (1924), ya restaurada.
Imagen de la apisonadora de vapor Ruston (1924), ya restaurada.

El Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya (CRBMC) y el Àrea de Conservació del Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya (mNACTEC) -organismos gestionados por la Agència Catalana del Patrimoni Cultural del Departament de Cultura, han finalizado la restauración de dos piezas de la colección del mNACTEC de principios del siglo XX: la apisonadora de vapor Ruston y la prensa de aceite.
Estos objetos se encontraban desde hace unos años en un estado de conservación deficiente. Su localización, en el patio exterior del edificio, ha acelerado su proceso de degradación, ya que tanto el hierro de la apisonadora como la madera de la prensa son materiales muy sensibles a las inclemencias del tiempo. En ambos casos, hay que añadir la evidente acumulación de suciedad por toda la superficie, fruto del paso de los años.

La apisonadora, una máquina de vapor Ruston (1924), de origen inglés y 20 toneladas de peso, se utilizó para pavimentar las primeras carreteras de nuestro país durante la primera mitad del siglo XX. Algunas de las obras más importantes que se llevaron a cabo con esta máquina fueron: la carretera de Can Tunis, en 1926; la Exposición Internacional de Barcelona, en 1929; la carretera de Santa Coloma de Queralt en Vallfogona, en 1930; la avenida Diagonal de Barcelona, desde la calle de Urgell hasta Esplugas de Llobregat; en la avenida Meridiana (primera fase) en 1950; en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) en el año 1951; y en 1965 en la Universidad Laboral de Tarragona, entre otras.

El segundo objeto restaurado es una prensa para la elaboración de aceite de oliva del tipo "de viga", también conocida como prensa árabe o prensa romana. Se construyó en 1920 y mide unos 12 metros de longitud. En Catalunya, se le llama también "sexagésimo" y "widget" y sustituyó los molinos de origen medieval. Se trata de una actualización de la antigua prensa de palanca que utilizaban los romanos. Este tipo de prensa formaba parte de los molinos de aceite junto con las muelas de piedra y los depósitos o pilas de decantación. La prensa de viga de madera se utilizó desde el siglo XVII hasta las primeras décadas del siglo XX cuando fue sustituida por las prensas hidráulicas.

Conservar y restaurar
La intervención en la apisonadora se ha centrado en tres fases: una primera, de eliminación de suciedad y capas de protección degradadas; en esta fase se ha combinado un método fisicoquímico, con disolventes, con otro físico-mecánico, con chorreo, siempre con el objetivo de mantener su pátina original; en una segunda fase, se ha consolidado la estructura, mediante la sustitución de una de las vigas de soporte de la cubierta, por una nueva, y se han hecho injertos en algunas pérdidas de apoyo. Finalmente, en una tercera fase, se ha aplicado una nueva capa de protección para toda la pieza.

La intervención de la prensa se ha centrado en la limpieza, la consolidación y la protección de la madera de las vigas y de los elementos metálicos, así como también en la adecuación del entorno con la pieza: se ha eliminado toda la vegetación que invadía el objeto y se ha colocado una nueva superficie inerte en su entorno. Las tareas de conservación-restauración, coordinadas desde el CRBMC por Pep Pared, las han llevado a cabo los conservadores-restauradores Paz Claramonte, Xavier Serra y Oriol Mora, con la colaboración de Carmelo Ortega en las tareas de carpintería-ebanistería, y de Mercedes Gual, conservadora-restauradora del mNACTEC.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook