El nuevo gobierno comarcal reduce las aportaciones a los grupos en 600 mil euros

10.12.2015 | 13:31
Joan Ballbè (ERC), Ignasi González (PSC), Núria Colomé (CiU) y Pere Soler (PSC).
Joan Ballbè (ERC), Ignasi González (PSC), Núria Colomé (CiU) y Pere Soler (PSC).

El Consell Comarcal del Vallès Occidental estrena gobierno tras la salida del ejecutivo del grupo de la Entesa, que la semana pasada se abstuvo en la votación de los presupuestos. Ignasi Giménez (PSC), presidente de la institución, presentó ayer el nuevo cartapacio en una rueda de prensa que acabó siendo también un alegato contra la gestión del anterior ejecutivo comarcal.
El tripartito (PSC, CiU y ERC) sostiene que las asignaciones a los grupos políticos de anteriores mandatos eran "abusivas. Aprecio a algunos compañeros de partido, pero lo que pasaba no se puede justificar, no era razonable", dijo ayer el presidente.
El pleno comarcal ha aprobado una reducción del 63 por ciento en las aportaciones a los grupos, lo que permitirá un ahorro de 600 mil euros este mandato.

La vicepresidenta Núria Colomé (CiU) explicó, a modo de ejemplo, que la asignación a su grupo se reducirá de los 33.600 euros anuales a 12.300 euros. Tanto Colomé como el también vicepresidente Joan Ballbè (ERC), cuestionaron la partida política por excesiva y recordaron que el nuevo gobierno comarcal pretende "poner orden" en la institución tras "cuatro años en los que no se ha estado a la altura de las circunstancias".

Estructura ligera
En ese proceso de cambiar dinámicas e imponer una gestión más austera y transparente, el ejecutivo comarcal se ha enfrentado estos días a su primera crisis de gobierno, tras la abstención del grupo de la Entesa en la votación de los presupuestos.

Ayer se presentó el nuevo cartapacio, integrado por nueve miembros (tres por partido) y en el que se reducen de seis a tres las vicepresidencias (Joan Ballbè, Núria Colomé y el egarense Amadeu Aguado).

"Es una estructura más ligera y flexible y comporta un ahorro económico", comentó Ignasi Giménez, que defendió la estabilidad de un tripartito que suma 22 consejeros, dos por encima de la mayoría absoluta.

Los socios lamentaron ayer "profundamente" la salida del gobierno de la Entesa, con cuyos consejeros dijeron estar dispuestos a seguir trabajando. A renglón seguido, sin embargo, desmintieron con dureza los argumentos esgrimidos por la coalición de izquierdas, a la que acusaron de faltar a la verdad.

El tripartito mantiene que la Entesa no apoyó los presupuestos por su negativa a reducir la asignación a los grupos políticos y mostró correos electrónicos de los consejeros del grupo en los que se cuestionaba la magnitud del recorte. En el pleno de los presupuestos, sin embargo, la Entesa acabó votando a favor de la disminución de la asignación política pese a su abstención general.

"Un tejemaneje"
"Fue un tejemaneje", acusó ayer el tripartito, "porque es muy difícil mantener públicamente y en campaña electoral que no quieres reducir esas asignaciones". "Uno no debe avergonzarse de lo que piensa", insistieron los socios, que consideran "un lastre" insalvable la actitud de la Entesa. "Faltando a la verdad no merece continuar en el gobierno".

La coalición de izquierdas también criticó el sueldo de 25 mil euros anuales para el presidente del Consorci de Residus, cargo que hasta ahora no era remunerado. "Es verdad que ese tema no se abordó en el pacto de gobierno -admitió ayer el republicano Joan Ballbè-. Pero el cargo requiere más valía y mucha más dedicación". La gestión del Consorci ha acabado en los tribunales y el nuevo presidente debe recuperar el funcionamiento y la honorabilidad del organismo.

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