La labor de recuperación continúa en la ciudad y en el entorno natural

10.12.2015 | 08:23
Un operario trocea los árboles caídos como consecuencia del vendaval en Can Bonvilar.
Un operario trocea los árboles caídos como consecuencia del vendaval en Can Bonvilar.

Un año después del dramático episodio de viento, los trabajos de recuperación de los espacios urbanos afectados y del entorno natural continúan, aunque buena parte de la labor considerada prioritaria ya está lista.

Durante el último año el trabajo ha sido constante. En primer lugar para recuperar la normalidad ciudadana, y más adelante para evitar riesgos y restituir en la medida de lo posible el paisaje en las zonas de bosque del término municipal de Terrassa.

Las primeras actuaciones consistieron en retirar los elementos peligrosos de edificios y calles, evaluar los daños, restablecer los suministros y la apertura de caminos. Ese primer paquete de actuaciones supuso un gasto de cerca de medio millón de euros.

En una segunda fase se procedió a la reposición de mobiliario urbano, la retirada de árboles y de raíces en la ciudad y en el entorno urbano, así como la reparación de elementos arquitectónicos dañados.

Inicialmente se había valorado en 400 mil euros el coste de limpiar la zona boscosa de árboles y restos vegetales, pero los servicios municipales de Medio Ambiente encontraron una fórmula para abaratar el proceso a través de la subasta de la madera recuperada entre las empresas del sector de la biomasa.

El Ayuntamiento aborda ahora el último tramo de los trabajos. Recientemente ha comenzado la retirada de raíces en el entorno natural, en parques y jardines, donde el rastro del temporal sigue vivo. También queda pendiente la limpieza de varias parcelas urbanas y la replantación de árboles en el Torrent de la Betzuca y el entorno del Centre d'Informació Ambiental Bonvilar, dos espacios especialmente dañados por el viento.

Subvenciones
El Ayuntamiento de Terrassa valoró en 2,2 millones de euros los daños ocasionados por el vendaval y el coste de la intervención posterior. La administración local asumió inicialmente la mayor parte de los gastos derivados de la respuesta inmediata y solicitó con posterioridad apoyo a las administraciones, a través de los programas de ayudas extraordinarias.

La primera llegó de la Diputació de Barcelona, 94.205 euros para reparaciones del entorno natural. Superado un malentendido entre administraciones, la institución concedió más tarde una ayuda adicional de 104 mil euros a través de programas de fomento de la ocupación que permitieron retirar raíces en parques y jardines. En este momento queda pendiente una tercera partida ya solicitada.

La aportación más cuantiosa ha corrido a cargo de la Generalitat, que en octubre hizo entrega de una ayuda de 825.299 euros de los que el Ayuntamiento aceptó sólo 638.930, ya que la diferencia había sido asumida ya por las compañías aseguradoras.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook