Vallès Gastronòmic constata el interés por los productos locales

24.11.2015 | 04:23
Un grupo de jóvenes visitantes cata diversos vinos en uno de los stands de la feria Vallès Gastronòmic + Terrassa de Vins.
Un grupo de jóvenes visitantes cata diversos vinos en uno de los stands de la feria Vallès Gastronòmic + Terrassa de Vins.

El pasado fin de semana hubo en la ciudad más oferta gastronómica de lo habitual, y numerosos terrassenses se acercaron al Recinte Firal para disfrutarla. Allí tuvo lugar la edición de este año de la feria Vallès Gastronòmic + Terrassa de Vins, con una veintena de puestos de restaurantes, cocineros y elaboradores de productos artesanos y alimentarios, que se podían catar, degustar y adquirir, según los casos.

El domingo por la tarde, casi al cierre de la feria, todos los participantes consultados hacían un balance positivo de la misma. La afluencia de público había sido notable, especialmente el sábado por la tarde -el partido Madrid-Barça motivó la instalación de una pantalla- y el domingo por la mañana.

"De las tres ediciones, ha sido la mejor, en la que más tapas he vendido", comentó Alfons Ferrero, del restaurante L'Alegria del Teatre. "El hecho de que haya habido una entrada más popular ha atraído a más gente. Recomendaría a todos los restaurantes que participaran porque se hace mucha promoción."

También Maset del Lleó viene cada año, porque "vale la pena para darse a conocer el vino, el cava y la cerveza que producimos", pero "el pasado año vino bastante más gente", señaló Xènia Serra. El puesto al que más niños se acercaron fue nat uralmente el de Refreskcat, que vendía los refrescos (de cola, naranja y limón) de esta marca de la empresa terrassense Sanmy. "No hay otras bebidas para los niños en toda la feria", comentó Daniel invernon, que atendía la parada.

Platos singulares de Terrassa
También gran interés despertó el puesto de Terrassa Gastronòmica, complementado con una exposición dedicada a los veinticuatro "productos singulares" de la ciudad, con paneles especiales dedicados al molino artesano, porque es tiempo de recogida de aceitunas, y la col brotonera. Los alumnos de las dos escuelas de hostalería de la ciudad, del Institut Cavall Bernat y Cultura Pràctica servían los productos tradicionales terrassenses y vallesanos. El domingo, el menú (que también podía consumirse como "tastets") lo hizo Oriol Navarro, del restaurante El Tastet: cilindro crujiente de cerdo, bacon y "terregada" con emulsión de mostaza, dado de butifarra de música salteada con cebolla confitada y brownie de butifarra terregada.

"Estamos satisfechos de defender y ofrecer la gastronomía de Terrassa, que cada vez interesa más", señalaba Cèsar Verdejo, uno de sus responsables. Un ámbito que aún puede dar más de sí, ya que "tenemos muchos productos aún por catalogar ", añadiría Cinto Puig..

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