¿Cumple Terrassa con la ley antitabaco?

11.10.2015 | 09:12
Gente fumando delante de la Mútua, una imagen cotidiana en la ciudad.
Gente fumando delante de la Mútua, una imagen cotidiana en la ciudad.

Lejos queda aquel 1 de enero de 2006, cuando la vida de millones de fumadores -y de no fumadores- cambió para siempre con la entrada en vigor de la ley antitabaco. Ahora, cuatro años y medio después de la aprobación de la nueva ley, que amplió la prohibición de fumar en los establecimientos públicos cerrados y algunos abiertos, como recintos escolares, hospitalarios y zonas infantiles, hay ciudadanos que siguen fumando donde no deberían.
Así lo muestra el estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha visitado más de 400 instalaciones de toda España, entre cafeterías, centros comerciales, hospitales o universidades, entre otros.

Si bien la organización ha encontrado que en general en los espacios interiores se respeta la ley, los resultados en las zonas exteriores han sido diferentes. El mayor incumplimiento se da en las terrazas cerradas, en las que se fuma a pesar de que la norma establece que no puede hacerse si están cubiertas por a arriba y por más de dos paredes. Hasta el 87 por ciento de las terrazas visitadas incumplía la prohibición de fumar, siendo Madrid y Bilbao las dos ciudades donde el incumplimiento es más generalizado.

Por otro lado, y a pesar de que también está prohibido fumar en los accesos y recintos al aire libre de de enseñanza, OCU ha comprobado que la norma no se cumple en las universidades, centros de adultos ni en el 60 por ciento de los colegios e institutos inspeccionados. Como tampoco en el 89 por ciento de hospitales. De hecho, en estos lugares es muy común ver en los accesos a ciudadanos fumando sin estar lo suficientemente lejos de los recintos, tal y como marca la ley.

Buen cumplimiento
En Terrassa, la Agencia de Salut Pública ha realizado en lo que va de 2015 un total de 118 inspecciones de oficio, es decir, en el marco de una actuación planificada. Son inspecciones que contemplan muchos aspectos de salubridad, entre ellas que se cumpla la normativa sobre la prohibición de fumar. Estas se han llevado a cabo en industrias y minoristas de alimentación y de la restauración. Los resultados en la ciudad han sido muy positivos, pues el 99 por ciento de estas inspecciones han sido correctas en cuanto al cumplimiento de la ley antitabaco.

Desde que se aprobó la nueva ley antitabaco, en 2011, la Policía Municipal ha llevado a cabo 22 intervenciones en el ámbito de la restauración. El primer año una, el segundo nueve (cinco a iniciativa de los agentes y cuatro por requerimiento ciudadano). En 2013 se hicieron cinco intervenciones por petición de los ciudadanos mientras que el año pasado no hubo ninguna. Y en lo que va de año ya se han realizado siete intervenciones, todas por iniciativa de los agentes de la policía.

Fumar en un lugar donde está prohibido se considera una falta leve en la ley antitabaco. Si se hace de forma aislada, la multa puede ser de 30 euros, pero si la conducta se repite tres veces, pasa a considerarse una falta grave y la multa está entre los 601 y los 100.000 euros. El dueño de un establecimiento también puede enfrentarse a multas. En caso de no informar en la entrada del establecimiento de la prohibición de fumar, la multa puede ser de entre 30 a 600 euros (leve). En cambio, por permitir fumar o por habilitar zonas para fumar en lugares no permitidos la multa puede ser de 601 a 10.000 euros, al considerarse infracción grave.

Falta de señalización
Por otro lado, OCU detectó que muchos locales ni siquiera cumplen con la obligación de señalizar la prohibición de fumar o de venta de tabaco. El 98 por ciento de las terrazas visitadas por la entidad no contaban con los carteles, como tampoco el 52 por ciento de los institutos. Los hospitales en general si cumplen con esta normativa; solo un 4 por ciento carecía de ella.

En el año 2010, desde el Ayuntamiento de Terrassa se inició una campaña pionera consistente en la rotulación de las fachadas de las 55 escuelas de educación primaria de la ciudad (por tanto en la vía pública) conocida como Entorno sin Humo. La iniciativa se llevó a cabo en el marco de colaboración estable entre el Ayuntamiento de Terrassa y los Centros de Atención Primaria (CAP) de la ciudad (grupo de trabajo).

En la conceptualización del mensaje se identificaron los siguientes elementos clave: "Entorno" (que incluye los espacios de la vía pública que comprenden las zonas de espera conjunta entre padres / madres y alumnos), "educación" y "responsabilidad parental". Así, se diseñó un letrero de 50 cm. x 50 cm. con fondo blanco con una efe con la inscripción "Entorno sin humo" y, debajo, "Educamos entre todos".

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco de 2014, en la localidad egarense se amplió la acción en las bibliotecas públicas (5), equipamientos cívicos (22) y en 7 equipamientos deportivos municipales. Así, 89 instalaciones públicas de la ciudad están rotulados como "Entorno sin Humo". Según afirman desde el consistorio terrassense, el objetivo que se persigue no es prohibitivo, sino de promover la sensibilización y, sobre todo, la reflexión sobre los modelos que los adultos que se concentran a fumar en determinados espacios (las puertas de acceso habitualmente) dan a los niños y jóvenes. Es decir, que intenta dar un paso más en la desnormalización de la conducta de fumar.

Dada la buena acogida que ha tenido esta campaña en los servicios educativos, de cultura, participación ciudadana y de deportes, se afirma que acciones de este tipo son una buena forma de ir avanzando e implicar otras áreas y servicios ciudadanos en acciones de promoción de la salud.

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