SUCESOS

Dos atracadores asaltan un comercio pero huyen sin botín

30.09.2015 | 04:22
Los delincuentes rompieron la puerta de vidrio del comercio, un Bon Àrea de Can Palet.
Los delincuentes rompieron la puerta de vidrio del comercio, un Bon Àrea de Can Palet.

"No me hagas daño", imploró la empleada. "Tranquila, dame la pasta", respondió él, el atracador, mientras blandía ante la mujer un cuchillo. El tipo, con la ayuda de un compinche, asaltó el lunes un establecimiento de venta de carne situado en Can Palet. No sustrajo nada y se fue por donde había irrumpido tras forzar y destrozar la puerta de vidrio. Se fue sin nada porque, apremiado, no quiso perder más tiempo; la trabajadora no conocía las claves de la caja registradora.

Eran las ocho de la mañana y la tienda, de la cadena Bon Àrea, en la calle de Àngel Guimerà, estaba cerrada al público, pero en su interior una empleada trabajaba en la reposición de productos.

Dos individuos llegaron al comercio, en el número 103, en una moto. Uno aguardó afuera, en actitud vigilante, atento a lo de dentro y a los alrededores. Si alguien pasó por allí en aquel momento, a ese alguien no le infundieron sospechas dos tipos con cascos de motorista.

No ha trascendido cómo consiguieron los ladrones forzar la puerta corredera de vidrio, pero lo hicieron, seguramente, a golpes, o empujándola con insistencia y ejerciendo presión hasta fracturarla. Un delincuente entró. Portaba un cuchillo de grandes dimensiones. Se dirigió a la empleada.

"La pasta, la pasta", le gritó, y ella, con los ojos colmados de espanto, y nerviosa, le suplicó que no le hiciese ningún mal, y él soltó aquello de "tranquila", exigiendo la pasta, rápido. Era joven, parecía español. Tenía prisa, y el robo se torció porque, al parecer, la trabajadora acababa de incorporarse a la plantilla del establecimiento y nada sabía de las claves para abrir la caja registradora.

El malhechor dio una vuelta por el local, y luego otra. Presa de la tensión, optó por volver grupas y retirarse sin más dilaciones, sabedor de que se la jugaba si el golpe no era rápido. El ladrón salió de la tienda, subió a la moto con el compinche y se largó.

Los Mossos d'Esquadra, que fueron alertados a eso de las 8.15 de la mañana, investigan el robo con intimidación. Uno de los primeros pasos es inspeccionar imágenes de cámaras de seguridad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook