La séptima Descomunal reivindica a los técnicos

29.09.2015 | 04:22
Debate sobre las artes escénicas en la séptima Descomunal.
Debate sobre las artes escénicas en la séptima Descomunal.

Jóvenes representantes de la comunidad artística y cultural de nuestra ciudad llevan reflexionando periódicamente sobre el estado de la cuestión en diferentes disciplinas artísticas desde hace algo más de un año, de la mano del BaumannLab del Servicio de Juventud del Ayuntamiento de Terrassa.

Hasta la fecha se han celebrado, cada dos meses, "Descomunales" que versaban sobre distintas temáticas culturales en diferentes espacios de la ciudad, hasta llegar a una séptima edición que el pasado viernes recaló en el Teatre Alegria.

Alba Valldaura, de la compañía La Valenta, y Pau Gómez, de L'Embarral, se ocuparon de diseñar esta Descomunal dedicada a las Artes Escénicas, donde el secreto mejor guardado era cuál iba a ser en realidad el objeto de debate.

Ese secreto residía en la condición de técnicos de los invitados: Toni Ubach (técnico de luces), Dani Pino (tramoyista), Marina Ballesta (técnica de sonido), Toni Castells (escenógrafo), Aleix Soler (jefe del profesorado de la ESTAE- Escola Superior de Tècniques de les Arts de l'Espectacle), Oriol Ibáñez (jefe de técnicos del TNT) y Marina Díaz (vestuarista que participó en la cita por videoconferencia, al encontrarse en el extranjero.)

Pau Gómez y Alba Valldaura optaron, pues, por visibilizar el trabajo de técnicos, producción, vestuario, escenografía, y lo primero que propusieron (tal como relata Alba Valldaura) fue un pequeño montaje teatral de unos diez minutos elaborado con la colaboración de cuatro alumnos de segundo curso de la ESTAE.

Entrada de técnicos
El público (cerca de cien personas) accedió a través de la misma entrada que los técnicos utilizan en el teatro, y acto seguido pudo presenciar un montaje teatral de unos diez minutos, con los invitados situados en el "backstage", y en el que Alba Valldaura simulaba ser una regidora y Pau Gómez elaboraba toda un crítica de la situación de los técnicos a través de su personaje, un técnico de sonido que también tenía que montar, barrer el escenario...

Una vez instalada la audiencia, arrancó un debate al que también se incorporó una Fila 0 ocupada por profesionales de la relevancia de Pep Pla (director del CAET, director y actor teatral), las actrices Rosa Aguado y Rosa Boladeras, del director y dramaturgo Jordi Palet... El resto del público, perteneciente o no al mundo de las artes escénicas, estaba también integrado por una audiencia fiel a estas "descomunales", que ha asistido a más de una sesión.

El debate se desarrolló a partir de la idea de qué es lo que falta en Terrassa para crear una auténtica red teatral, y lo que iba a ser un coloquio de una hora, se convirtió en un encuentro de dos horas que además "se hizo corto", reconoce Valldaura. Mientras los presentes "debatían y proponían propuestas para hacer más red", los técnicos iniciaron el desmontaje del espectáculo previo para visibilizar que después de cada función todavía queda trabajo.

Del debate surgieron al menos dos conclusiones:: "La necesidad de tener un espacio de creación artístia", tipo L'Estruch de Sabadell, donde los artistas puedan diseñar sus montajes, "no sólo actores o actrices sino también escenógrafos o técnicos."

Asimismo, se habló de cómo contribuir a la creación de nuevos públicos, y se habló de la idea de crear un proyecto con el objetivo de que los jóvenes estudiantes de instituto pudieran ver en ese mismo espacio de creación el proceso de elaboración de los espectáculos y luego el resultado final; una forma de crear afición al teatro. Tras este debate, los asistentes protagonizaron un brindis y luego el debate continuó, de manera más informal, en el Soul Pub, donde se celebró la fiesta final.

Alba Valldaura agradece al BaumannLab que "se nos dé la oportunidad, a nivel institucional, de protagonizar encuentros así. De esta forma nos sentimos valorados y apoyados", concluye.

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