PÁGINAS DE VERANO
Vista atrás al mundo de la tele

Bertín Osborne

10.09.2015 | 04:21
Bertín Osborne
Bertín Osborne

Jerezano y aristócrata de nacimiento, cantante, actor y personaje mediático, Bertín Osborne comenzó ayer mismo una nueva aventura profesional con el programa de entrevistas "En la tuya o en la mía". En este espacio de TVE, el presentador abre las puertas de su casa o convive en el hogar de destacados personajes de la sociedad española.

Tan relajado ante la cámara como de costumbre, Bertín certificó así su regreso a la cadena pública tras diez años de ausencia. Pero durante este tiempo, nunca ha vivido alejado de las cámaras. De hecho, desde que este andaluz debutara a inicios de los ochenta como cantante melódico entonando aquel "Buenas noches, señora", siempre ha tenido una relación u otra con la pequeña pantalla.

Aunque ya era bien conocido por los espectadores y una presa codiciada de los "paparazzi", el estreno como presentador de este "sex-symbol" patrio no se produjo hasta 1992. En aquel año dorado para las mascotas Cobi, Petra y Curro, justo cuando Barcelona alcanzaba el cénit de su transformación olímpica, los turistas ocupaban la isla de la Cartuja sevillana y se conmemoraba el quinto centenario del descubrimiento de América, Telecinco estrenaba un programa que, si bien no pasaría a la historia, cuando menos -hay que conformarse- vio nacer al Bertín comunicador.

Llevaba por título "Contacto con tacto", y era una especie de "Mujeres y hombres y viceversa" en una versión de los noventa. En el programa, dos desconocidos tenían una cita y después explicaban, ya en el plató, qué tal les había ido. Todo con un Bertín Osborne dando pícaros consejos repachingado en un sofá como Pedro por su casa.

Aunque la época dorada para el Bertín televisivo llegó después. No se desarrolló en Telecinco, sino en Antena 3. Allí se convirtió en el presentador comodín de la cadena, una suerte de Jesús Vázquez que puso cara a múltiples formatos de entretenimiento. Los más conocidos fueron "Lluvia de estrellas" y "Menudas estrellas", unos concursos en los que grandes y pequeños se transformaban en sus cantantes favoritos. Aquellos éxitos quedaron atrás, pero Bertín, incombustible a sus 60 primaveras, ahí sigue estando.

Un sexagenario galán
El cantante Pablo Alborán fue ayer el primer invitado de "En la tuya o en la mía", el nuevo programa de Bertín Osborne en TVE que guarda evidentes similitudes con "El convidat" (TV3), de Albert Om. Osborne habla del formato y de su secreto para mantenerse tantos años en televisión.

¿Cuál es el concepto básico del programa?
A pesar de lo que se ha dicho, no es sólo un espacio de entrevistas. También hay mucho de convivencia y de "reality". En él paso casi 24 horas con los protagonistas, de manera que el público puede descubrir al invitado no sólo a través de sus respuestas, sino también en su día a día.

¿Qué le hizo aceptar el proyecto?
Cuando me lo ofrecieron, lo que más me ilusionó fue la idea de trasladar el plató de televisión a mi propia casa, o a la vivienda de los entrevistados. No existe una atmósfera más propicia y relajada para poder hablar de todo.

¿Qué papel juega como presentador?
Mi rol, por supuesto, consiste en lograr que los invitados respondan a todas esas preguntas que los espectadores siempre han querido hacerles. Pero creo que mi compromiso y nivel de implicación con este formato va más allá. Abro la puertas de mi casa, muestro mi intimidad, participa mi familia y, en algunas ocasiones, al terminar la grabación, me percataba de que yo también había contado muchas cosas de mi vida. Pero no me importa.

¿Cuál es el secreto para haberse mantenido tantos años en la tele?
Quizá habría que preguntárselo a la audiencia, o a los jefes de las cadenas que me contratan. Eso sí, yo siempre he sido el mismo. Los espectadores ya me conocen, con mis defectos y mis virtudes. Además, el público sabe muy bien que yo nunca me callo. Me siento comodísimo en televisión porque nunca he intentado aparentar nada de lo que no soy.

¿A cuál de los programas que ha presentado guarda más estima?
La verdad es que tengo mucho cariño a todos. Y si alguno no me gustó demasiado, lo cierto es que he preferido olvidarlo.

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