Sant Llorenç se suma a las quejas por el estado de los buses

02.09.2015 | 04:20
Dos empleados de Tmesa reparaban hace unas semanas un bus averiado en la calle Terque.
Dos empleados de Tmesa reparaban hace unas semanas un bus averiado en la calle Terque.

Hace unas semanas la Federació d'Associacions de Veïns de Terrassa denunciaba públicamente el deterioro que registra el parque móvil del transporte urbano en la ciudad y ahora es la AVV del barrio de Sant Llorenç la que relata los desperfectos de las líneas que llegan al barrio.

Un vecino del sector ha sido el encargado de radiografiar a diario la flota y recopilar desperfectos e incidentes. El resumen es un dossier de fotografías que muestran puertas atascadas, tramos de techos sin placas, asientos con la tapicería rajada y que han perdido su anclaje al suelo, pérdidas de agua del aire acondicionado y accesorios rotos. La entidad ha presentado una instancia al Ayuntamiento de Terrassa solicitando una mejora del servicio en el plazo de un mes y, en caso de que las averías no se reparen, una entrevista con los técnicos del área de Movilidad.

En su relato de la situación, la AVV de Sant Llorenç denuncia también la actitud de algunos conductores de autobús al entender que no mantienen una actitud responsable en la conducción ni en el trato al viajero. La entidad afirma que algunos chóferes "se pasan los semáforos en rojo, mantienen discusiones con los viajeros, con faltas de respeto y pasan toto el trayecto hablando con los usuarios". Los vecinos de Sant Llorenç aseguran que en varias ocasiones pasajeros del sector se han quedado "a mitad de trayecto y de noche en la calle porque el conductor aseguraba que se había acabado el horario", explica José Fernández, miembro de la AVV y encargado del seguimiento.

La instancia de la AVV de Sant Llorenç se suma a la queja de la FAVT, que sostiene que el deterioro de la flota de autobuses responde en buena medida a la falta de mantenimiento. La entidad también ha pedido una reunión a tres bandas con el Ayuntamiento y la empresa concesionaria.

Precisamente Avanza respondía a las quejas este verano argumentando que no había detectado un número de averías superior al de otros años, y explicando que las carencias del aire acondicionado durante la ola de calor respondían a la incapacidad de los equipos para mantener una temperatura de 24 grados en el interior de los vehículos con una media superior a los 40 grados en el exterior y un continuo abrir y cerrar de puertas.

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