Unos ladrones asaltan de noche una lencería

18.07.2015 | 04:20
Efectos del forzamiento en la puerta del comercio, ubicado en la calle de Ramón y Cajal.
Efectos del forzamiento en la puerta del comercio, ubicado en la calle de Ramón y Cajal.

A Manuela le gustaría echar el cierre al año cuanto antes. En abril pasado fue víctima del "timo del cambio", pero el golpe que encajó el jueves fue, si cabe, más dañino. Unos ladrones entraron de madrugada en su comercio, una lencería, y sustrajeron dinero, un aparato de aire acondicionado, una plancha y decenas de prendas de ropa interior: bragas, sujetadores, fajas.

Manuela no había abierto el establecimiento el miércoles por la tarde, debido a cuestiones familiares, pero sí pasó un momento a dejar género recién adquirido. Cerró, se fue a casa y el jueves por la mañana, a primerísima hora, a eso de las siete, llegó al local, un comercio con solera situado en la calle de Ramón y Cajal, dispuesta a ordenar el material que había depositado horas antes. Le costó horrores abrir la cerradura de la persiana, no había manera de meter la llave, pero consiguió al cabo levantar la persiana, con ímprobos esfuerzos.

No tardó en darse cuenta del porqué de aquellas dificultades. La puerta interior estaba forzada; alguien había hecho palanca entre la puerta y el marco metálico. Alguien había asaltado la tienda.

Se llevaron dos vestidos colgados de sendas perchas a la entrada, y un aparato de aire acondicionado portátil, y decenas de prendas, entre sujetadores, bodys, fajas y bragas (no menos de sesenta piezas de este último tipo de prenda íntima). Y dinero, quinientos euros que encontraron dentro de una cartilla situada en el cajón de la caja registradora, cajón que rompieron, y unos treinta euros en monedas que la comerciante guardaba para cambio. Se apoderaron también de una plancha semiindustrial.

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