Equilibrios, contorsiones y diábolos en una gala de circo que llenó la Plaça Vella

08.07.2015 | 04:20
Una de las contorsiones de Julie Bergez, una de las artistas más aplaudidas de la gala.
Una de las contorsiones de Julie Bergez, una de las artistas más aplaudidas de la gala.

La gala de circo volvió a llenar (en primera fila, en silla de ruedas, el artista Floreal Soriguera; el concejal de Cultura, Jordi Flores, se arrodilló para abrazarlo), la tarde del martes, la Plaça Vella, y, con el aplazamiento del Castell de Focs, constituyó el último gran acto para familias de la Festa Major. En el centro, encarado al bar Grinzing, se montó este año el escenario, que el sol había calentado demasiado, y por ese motivo, y porque el calor es peligroso para el circo, Quim Giron, el presentador, apareció con quince minutos de retraso sobre lo previsto. Lo hizo restallando un látigo, y, a ritmo de Ramones, subieron los ocho artistas que veríamos a continuación, La música paró, y quedaron solo los tres integrantes de la compañía Estropicio (dos chicos y una chica), que comenzaron sus vistosos equilibrios acrobáticos.

Les relevó Pere Toro, artista de diábolos, uno rojo y otro azul. Los momentos más espectaculares de su actuación se produjeron cuando lanzó el rojo muy alto, tanto como los árboles de la plaza o un poco más, varias veces.
Los Estropicio volvieron al escenario para ejecutar, con música dark ambient, "Praxis", una sucesión de nuevos equilibrios, en los que la chica dió varias volteretas en el aire, para acabar con los dos chicos sosteniéndola por un solo pie.
Los dos integrantes masculinos del grupo acabaron tendidos en el suelo, pero volvió Quim Giron y los ahuyentó con un estallido del látigo. Apareció enseguida Julie Bergez (ex Cirque du Soleil) tirándole laca. "Ya estás, Julie, ya puedes." Y la contorsionista comenzó a estirarse un brazo por detrás, y a hacer cosas con su cuerpo que parecen imposibles. Caminó con las piernas por delante, giró el tronco en ángulos casi rectos, y se cogió los pies con las manos. Y no quería irse. El presentador tuvo que cogerla y sacarlo a rastras, y Julie apuraría: incluso bajó la escalerilla arrastrándose.

Final con Circ Pistolet
Unos juegos de Giron con muñecos de plástico (que "eructaban") dieron paso a la actuación del suizo Joachim Siocca, bailarín del monociclo, que acabó dando rápidas vueltas sobre sí mismo. La compañía Estropicio desarrolló más acrobacias. Seguidamente, todos los artistas ayudaron a montar una gran colchoneta y un andamio, sobre el que la compañía terrassense Circ Pistolet hizo su actuación.

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