El jazz que encandila a un diablo fascinante

07.07.2015 | 04:20
La plaza del Progrés acogió la segunda representación de este espectáculo.
La plaza del Progrés acogió la segunda representación de este espectáculo.

La original idea de un diablo que necesita un "hereu" y que busca una mujer entre el fuego y la música de un viejo local de jazz es el eje central de un espectáculo encantador por su singular planteamiento.
La parte central de la plaza del Progrés fue el escenario donde el domingo por la noche danzaron los Diables de Ca n'Aurell, los Diabòlics d'Egara, el Drac Baluk Astharot, a ritmo de jazz, y también los "Bitxaires" del Bitxo del Torrent Mitger que fueron muy activos en su participación. Precisamente, al final del espectáculo se mostraron encantados y orgullosos de recordar que este año cumplen 30 años de vida.

JazzInferno es una obra donde el ruido de los petardos, el fuego y las bengalas descubren el planteamiento de una historia que encantó a unos asistentes que aprovecharon cualquier hueco en la primera fila para ocuparlo y presenciar en primera persona la danza de seducción infernal de un demonio, casi hechizado que incita a la malicia. Un papel interpretado por el actor Josep Manel Martínez.
El fondo musical es determinante para que la obra fluya en toda su esencia. Una música que despierta el entusiasmo de los espectadores, que incita y sugiere situaciones inesperadas. Un repertorio que fue interpretado por la música en directo de Oriol González Quintet.

La obra, de poco más de una hora de duración, fue recibida con aplausos de un público que tal vez esperaba encontrarse con un espectáculo de fuego más y no con una obra bien planteada, correctamente desarrollada y con un final que cede el protagonismo absoluto a los grupos de fuego para cerrar con brillantez un espectáculo total de luz y color .

Un jazz sugerente

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