La fiesta del agua más deseada para soportar los 37 grados de calor

07.07.2015 | 04:20
La fiesta del agua se convirtió en la actividad esperada.
La fiesta del agua se convirtió en la actividad esperada.

La ola de calor fue una prueba de fuego para la Festa Major infantil, que como siempre se celebró en el Parc de Vallparadís. Las advertencias de la Generalitat y del Ayuntamiento no cayeron en saco roto y los padres y abuelos no cesaron en su empeño de proteger a los niños con gorra y crema solar y de hidratarlos con agua constantemente. También se detectó un refuerzo en las dotaciones de la Creu Roja.Excederse no era contraproducente porque, desde las once de la mañana el termómetro ya marcaba 33 grados. Tal vez por ello el reparto de los 300 litros de chocolate caliente no generó largas colas porque en aquellos momentos era más apetecible un helado o una bebida fría. De hecho, sobró un 15% del total.

El intenso calor fue la razón que hizo de la fiesta del agua la actividad más esperada de la jornada. Hacia las 1.30 de la tarde los integrantes de Batukada Diabòlics convocaron con su ritmo infernalmente animado a los visitantes del parque hasta las Hortes dels Frares. Tras algunas canciones, el personaje central de la fiesta, Xuli Vert, se subió al camión-cuba para vaciar, manguera en mano, los 10.000 litros de agua del depósito al ritmo de la animada música que hasta las 2.30h interpretó La Tresca i la Verdesca.Un momento único para aplacar los ánimos de una jornada excesivamente calurosa, que se prolongó también por la tarde donde el termómetro no bajó de los 30 grados.

Durante toda la mañana los visitantes buscaron las sombras y cualquier recoveco para sobrellevar una Festa Major infantil única en la comarca y que es punto de encuentro de visitantes que se desplazan desde otras localidades.

Los talleres que tuvieron una mayor afluencia fueron, un año más, el de maquillaje facial, el de cuadros de sal, el de construcción de maracas con legumbres, el de arcilla, el de collares de pasta y el de cerámica. La gran mayoría ya se instalaron en lugares estratégicos para evitar el sol. Cabe destacar que uno de ellos, el de dibujar el cartel anunciador de 2016, contó con más de un centenar de participantes. El ganador fue Pedro Cid, de 5 años y de Terrassa.

En cuanto a las actividades deportivas los niños se interesaron más por el tenis de mesa (la Societat Coral els Amics instaló diez mesas), el básquet (El Social) y el ajedrez gigante. También era de esperar la buena acogida de la ludoteca infantil (para los menores de 3 años) y los juegos con el pajar (encontrar caramelos) y los de malabares circenses, que encandilan a los más pequeños.

En este contexto de ajetreo constante, del ir y venir de niños, de carritos infantiles a esquivar, de lloros motivados por el calor o el cansancio y de algún que otro deportista que no renunció a su habitual recorrido diario por el eje central de Vallparadís, se celebró ayer una actividad que tuvo que más afluencia de la prevista, quizás porque se desarrollaba en un recinto cerrado y fresco, donde la sombra estaba garantizada. Hablamos del Castell Cartoixa de Vallparadís.

Las visitas programadas a las once de la mañana y las 12.30 del mediodía colgaron el cartel de "lleno". La actividad, presentada en el programa como "la mainada al museu", trataba de dar a conocer los cuentos de princesas. Mia, la narradora, explicó a los menores de 10 años una historia basada en el cuento de Jordi Palet, "M'han donat carbasses", protagonizado por un príncipe que buscaba a su princesa por el castillo medieval.

Muchos de estos pequeños visitantes fueron también los pasajeros del carruaje tirado por dos mulos, que reproducía una antigua tartana con cabida para diez-doce personas y que por segundo año consecutivo lleva la empresa Armengol Torra, de Sant Cristòfol, al lado de Marganell (comarca del Bages). Una actividad que, a pesar de costar dos euros por persona, fue del agrado de las famílias.

Estos niños también fueron los espectadores de una entretenida historia de Rodolfo&Rita, a cargo de la compañía Passabarret, que interpretaron animadamente a pesar de los problemas de sonido provocado por el fallo de los equipos a causa del calor. La jornada finalizó pasadas con la despedida de Xuli Vert desde el escenario donde la Tresaca i la Verdesca interpretó "Zum".

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