180 niños tendrán casal de verano con comida y cena

02.07.2015 | 07:19
Niños en un casal de verano. Para este año, el servicio de comedor se ampliará con la cena.
Niños en un casal de verano. Para este año, el servicio de comedor se ampliará con la cena.

El Ayuntamiento ha decidido reforzar su programa especial de verano para atender a los niños en situación de vulnerabilidad. Así, el proyecto que dará continuidad a los casales municipales que ahora se llevan a cabo incluirán además del almuerzo una merienda-cena. Para ello, la programación de esta oferta cambiará también de horario. Empezará a la una de la tarde y finalizará hacia las ocho de la noche.

Los casales especiales, que abarcan el periodo que va desde el 27 de julio al 10 de septiembre, acogerán a unos 180 niños y niñas, que son un número similar al del año pasado. La programación estará a cargo de cuatro entidades que son Esplai La Fàbrica y Gualdahorce (estas dos ya colaboraron el año pasado), Grup Colònies Ca N' Anglada y Esplai Can Palet.

El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, que anunció el nuevo dispositivo ayer en la entrevista a este diario, explicó que el programa pretende dar respuesta a las necesidades básicas de los niños más afectados por la crisis económica pero que este no es el único objetivo. "No es sólo un comedor social. Es un proyecto global que combina las actividades de ocio y educativas con la formación en valores", subrayó Ballart, para reiterar que "todos los niños deben tener garantizados los servicios básicos".

Los casales especiales amplían su cobertura en servicio y horario y, por tanto, incrementan presupuesto. El Ayuntamiento dedicará una partida de 149 mil euros frente a los 86 mil del año pasado. El dispositivo especial de verano para atender la población infantil y juvenil más vulnerable se implantó en 2003. En aquella primera edición el proyecto de apoyo a la alimentación acogió a más de trescientos niños y niñas afectados por la crisis económica y por el incremento de las tasas de pobreza infantil. Aquella primera iniciativa municipal ha tenido continuidad cada año en las vacaciones escolares de verano y también en las de invierno. El formato inicial, sin embargo, ha variado. Primero se optó por abrir centros educativos pero después se eligió el modelo tradicional del casal que realizan los esplais en sus barrios por ser más socializadora.

La razón es que esta segunda vía se consideró más idónea porque en la primera los niños se mostraban extrañados de porque sólo ellos iban a una escuela cuando esta debía estar cerrada por vacaciones. Desde el Ayuntamiento también se dieron más motivos como el hecho de que los casales ya están muy arraigados en la oferta de ocio infantil y juvenil, a cargo de entidades que tienen experiencia. Otro argumento de peso es que los niños permanecen en su entorno, en su barrio, por lo que se evitan desplazamientos hacia equipamientos que en algún caso no conocen.

El dispositivo especial de verano es una de las líneas de trabajo en materia de intervención social y comunitaria pero no la única. La administración municipal también tiene un papel destacado en las becas en los casales de verano que tienen lugar durante el mes de julio. Este año ha concedido ayudas a 510 niños y niñas para que puedan participar en estas actividades y de estos hay 281 que dispondrán de una beca para el comedor. El Ayuntamiento estima que este 2015 el presupuesto total destinado a becas en casales de verano y a los dispositivos especiales de verano e invierno ascenderá a los 323 mil euros.

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