Depósito de Mina en Can Boada.
EDITORIAL

Estrategia

10.04.2019 | 04:00

Agbar ha decidido desistir de su procedimiento contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento de Terrassa. La lectura que debe realizarse de este gesto debe alejarse de la magnanimidad y realizarse en estrictos términos de estrategia de defensa. Se presentaron diversos recursos a la histórica decisión del pleno de 1 de diciembre de 2016, en la que se liquidaba la concesión del suministro de agua de la ciudad, esencialmente los presentados por Mina, Agbar, accionistas de Mina y Aigües de Matadepera, todos integrados por personas jurídicas afectadas por el proceso de liquidación. Los recursos no se acumularon, sino que cada cual siguió su curso y han recaído en juzgados diferentes.

El primero que se ha resuelto es el que presentó Mina, con una sentencia, por el momento, muy beneficiosa para los intereses de la empresa y por consiguiente, también para Agbar, que cuenta con algo más del treinta por ciento de las acciones de la mercantil terrassense, los accionistas y también Aigües de Matadepera. Si ya existe una resolución muy favorable, para qué gastar esfuerzo y dinero en otro frente. Y lo más importante, para qué arriesgarse a una sentencia que pueda contradecir a una que ya le da la razón prácticamente en la totalidad de sus postulados. Insistimos en que una cosa es la sentencia que hoy conocemos y otra la conclusión final del procedimiento, que sin ninguna duda acabará dentro de seis o siete años en el Tribunal Supremo. Y aún acabando con el mismo resultado, habrá que ver la gestión que Mina pueda hacer de ello en una nueva negociación después de haber llegado a los acuerdos de colaboración alcanzados entre las partes culminando con diálogo un proceso tenso y sumamente complejo para llegar a la gestión pública del agua en la ciudad.

Por otra parte, está la gestión política de la situación. El primero en reaccionar ha sido Ciudadanos, que advierte del grave problema económico que puede significar para la ciudad una sentencia final desfavorable. El resto de partidos no se ha pronunciado abiertamente. Los que apoyaron el procedimiento, PSC, Esquerra, TeC y CUP cerraron filas y emitieron el lunes un comunicado conjunto en el que anunciaban la presentación del recurso contra la sentencia, restando importancia a la situación por ser sólo el inicio de un largo proceso judicial. La reacción ha sido de prudencia, dado que quieren tener una información jurídica precisa de la situación. El sesgo que ha tomado el proceso judicial no es, por el momento, del todo preocupante, pero tampoco es nada tranquilizador.