Táctica

Táctica

30.03.2019 | 04:00

EDITORIAL

El pleno del jueves, el penúltimo del presente mandato, fue entretenido, pero tuvo un episodio que puso en evidencia diversas cuestiones, tres de ellas de cierta importancia. La primera, que los concejales se deben preparar mejor los plenos; todos. Tuvo que ser el secretario municipal el que advirtiese que un dictamen de gran importancia precisaba para su aprobación de mayoría cualificada y no de mayoría simple. El pleno se paró a petición de PDECat, se reunieron los portavoces y los neoconvergentes y Esquerra cambiaron su abstención por un voto afirmativo al darse cuenta de que ello era necesaria para que el dictamen saliera adelante.

La segunda cuestión es la estrategia de los partidos a la hora de afrontar los plenos. Esquerra y PDECat, al igual que el equipo de gobierno, pensaban que su abstención no impediría la aprobación del dictamen en cuestión, pero cuando se dieron cuenta del error, cambiaron la orientación de su voto, porque el asunto era de importancia para la ciudad. Tomaron distancia, en primer lugar, para evitar, a las puertas de las elecciones municipales, votar junto al equipo de gobierno y en segundo lugar para mostrar su descontento con las formas. Ambas formaciones se quejaron de recibir en el último momento el informe para analizar el dictamen y de la poca delicadeza y nula empatía (prepotencia dicen ellos) del equipo de gobierno a la hora de buscar complicidades en el pleno. Algo debe haber, porque malo que la oposición se despiste en los mecanismos de las votaciones en los plenos, pero muchísimo peor que no lo sepa el equipo de gobierno, siendo algo básico para buscar los apoyos necesarios. De todas formas, lo realmente divertido, luego, son los reproches en twitter.

Los posicionamientos tácticos en los plenos son lícitos. Es irreprochable que los partidos intenten evitar beneficiar al adversario; está bien la abstención pera no perjudicar un dictamen, y se entiende que si no ha habido un gesto amable por parte del equipo de gobierno a la hora de buscar el compromiso, se "castigue" con la falta de apoyo explícito, pero la pregunta es ERC y PDECat ¿habrían votado a favor aún teniendo la información con mayor antelación?

El dictamen en cuestión era la entrada de la Escac en el patronato de la Escola de Comerç (Escodi) y esa es la tercera cuestión. Esto viene a ser que la escuela de cine se hará cargo de la Escodi, lo que viene a significar que la Escac le soluciona un marrón tremendo al Ayuntamiento, para que sin la Generalitat en el patronato, sin la Cambra de Comerç y sin el propio Ayuntamiento, el grado de comercio se quede en la ciudad. Esperemos, no obstante, que la aprobación del dictamen haya servido para encontrar una solución de largo recorrido.