Debate

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02.02.2019 | 04:00

EDITORIAL

La sección "Debate" que publicamos cada sábado se realiza de forma aleatoria con personas que pasean por la calle, habitualmente en el centro de Terrassa. No es una encuesta, ni por supuesto tiene ningún valor científico. La elección de los entrevistados se realiza al azar y no hay "cocina" en su publicación; se trata simplemente de recabar cada semana la opinión de personas que están en la calle sobre un tema determinado, sin más. Los doce elegidos de esta semana ha opinado sobrelos taxis y los vehículos de transporte con conductor (VTC), un eufemismo para designar a un servicio idéntico en versión 2.0 (como si los taxis no tuviesen conductor).

La opinión generalizada de los entrevistados se muestra muy crítica con la norma dictada por la Generalitat sobre el tiempo de precontratación de los VTC, que ha provocado el anuncio de las plataformas Uber y Cabify de abandonar su actividad en la ciudad de Barcelona. Parece que al sector del taxi le va a costar sacudirse la imagen proyectada por los golpes a los coches de su competencia y las agresiones a conductores que en pocos días estarán en el paro. Las huelgas se hacen para presionar, dar visibilidad a un problema y con ello generar una corriente de simpatía en la opinión pública para con la causa. No parece que los taxistas hayan conseguido todos sus objetivos, al menos en lo que a los usuarios se refiere. Es la opinión precisamente del usuario, que quiere elegir, la que parece destilar del tenor de nuestro "Debate". En cualquier caso, sin entrar en otras valoraciones, hay una frase de una de las protagonistas de nuestro "Debate" que define el resultado final de la cuestión, todavía abierta, por cierto, en Madrid: "Con este decreto no se ha resuelto el problema", dice Rosa María y dice bien.

Ciertamente, el problema del taxi se ha cerrado en falso y no tardaremos en encontrarnos con alguna derivada. Ya hemos dicho en alguna otra ocasión que estamos ante un cambio de modelo en el sector del transporte de viajeros y la gestión que se ha hecho desde la administración ha sido precipitada, desacertada y cortoplacista que ha parcheado la situación en Barcelona y mantiene un conflicto abierto en Madrid. La falta de una norma clara que se cumpla y la diferencia entre territorios son problemas que resurgirán en un momento u otro.