Epidemia

Epidemia

18.01.2019 | 04:00

EDITORIAL

La barrera epidémica sitúa el mínimo de casos de gripe para definirla como tal en 110,7 casos por cada cien mil habitantes. El Consorci Sanitari había declarado hasta la tarde de ayer un total de 68 casos en Terrassa y aunque Mútua no facilitará datos hasta dentro de unos días se entiende que superará esa cifra para alcanzar y sobrepasar el límite epidémico. Para el lego, esas cifras nos pueden parecer escasas para declarar una alerta sanitaria por una enfermedad común como la gripe, pero lo cierto es que los servicios de urgencia de los hospitales están ya al borde del colapso, sino ya colapsados, por los casos de gripe y los denominados síndromes gripales, que no llegan a serlo, pero que afectan a un número muy importante de personas.

Cada año por este tiempo nos encontramos con una situación similar, es lo habitual. a lo largo de esta semana ya se ha podido leer en cualquier diario de cualquier ciudad española los problemas que la gripe está causando en los servicios hospitalarios. Terrassa no es ajena a esa cuestión. No obstante, en vez de consolarnos con el mal de muchos, que también es epidemia, deberíamos pensar si no es posible trabajar con cierta prevención, además de los clásicos llamamientos a no utilizar los servicios de urgencias si no es absolutamente imprescindible.

En Terrassa no es novedad esta situación puesto que los responsables de los centros sanitarios de la ciudad han reconocido abiertamente que las urgencias mantienen un nivel de alta o muy alta utilización de forma sostenida a lo largo de casi todos los meses del año, por lo que es lógico que las puntas causadas por episodios como la epidemia gripal agraven considerablemente los ya habituales trastornos del servicio. Quizás sea necesario un debate ciudadano sobre esta cuestión en el que no sólo participen los proveedores sanitarios de la ciudad, sino también las autoridades de la conselleria y expliquen si los servicios están suficientemente dimensionados en la tercera ciudad de Catalunya.

Por otra parte, paciencia y prudencia ante una epidemia que la semana que viene aumentará su afectación de forma significativa, superando, según las predicciones, los 250 casos por cada cien mil habitantes. Los consejos son los de cada año: no ir a urgencias si no es imprescindible, estar especialmente alerta en niños y personas mayores (la gripe no es siempre una enfermedad leve) y agua y descanso.