Agravio

Agravio

16.01.2019 | 04:00

EDITORIAL

Es un agravio, es injusto y es discriminatorio. No es la primera vez que criticamos abierta y vehementemente el hecho de que Terrassa esté integrada en la Zona Tarifaria 3 y no en la 2 y lo hacemos una vez más, aprovechando la campaña de change.org arrancada por el terrassense Adrià Sierra y la que también inició la semana pasada Jovent Republicà de Terrassa. Otras campañas no han dado resultado, como tampoco ha tenido éxito el equipo de gobierno local y el resto de partidos que lo han solicitado, pero hay que persistir. Es la única manera de dar visibilidad al malestar que se torna en indignación cuando se pone en marcha la medida de la incorporación a la zona 1 de dieciocho ciudades que estaban en adscritas a la zona 2.

La compaña iniciada por los jóvenes republicanos terrassenses ha generado cierta reacción en otros partidos políticos y vienen a decir que es paradójico que parta de las juventudes de Esquerra Republicana esta campaña cuando su partido está gobernando en la Generalitat. No nos atreveríamos a decir que es contradictorio, sino al contrario, que los republicanos terrassenses son capaces de imponer un criterio terrassense en su acción política. Aclaremos, en todo caso, que la conselleria responsable no la ocupa un representante de ERC, sino de JuntsxCat y tampoco están las relaciones como excesivos mimos entre compañeros de gobierno.

Podemos recordar cómo Josep Rull, antes de ser conseller, se posicionó abierta y activamente contra el peaje de Les Fonts. Su reivindicación fue alabada por enfrentarse directamente al un gobierno de la Generalitat ocupado en aquel momento por Convergència i Unió. cuando llegó a la conselleria, se encontró con la realidad de los peajes y tuvo que desdecirse.Por cierto, no estaría de más un posicionamiento algo más significativo de PDECat en relación a la situación de Terrassa en la zona tarifaria.

Sea como sea, la lectura que se pueda hacer sobre esa campaña siempre será legítima desde un punto de vista político, pero no se podrá negar que es oportuna, coherente e incluso necesaria. Cualquier acción debe ser bienvenida y debemos animarnos a llevar a cabo otras acciones de protesta en los propios trenes, movilizaciones de los usuarios que den una muestra del malestar que se vive en Terrassa por la discriminación que significa vernos condenados a una zona que no merecemos.