Empezamos

09.10.2018 | 04:00
Empezamos

EDITORIAL

El líder de Terrassa en Comú, Xavier Matilla, anunció ayer que su formación se opondrá al aumento de la tasa de residuos que el equipo de gobierno pretende fijar para el año que viene en un seis por ciento. El argumento de TeC para explicar la negativo se basa en que la gestión del equipo de gobierno en torno a la recogida y gestión de los residuos en la ciudad adolece de muchas carencias y que no se ha adquirido ningún compromiso todavía en torno a lo acordado por mayoría en el pleno extraordinario del pasado mes de septiembre en el que se trató este asunto. TeC ha llegado a catalogar de inaceptable e insultante la propuesta de aumento de la tasa municipal y emplaza al equipo de gobierno establecer nuevas prioridades presupuestarias que permitan dotar de mayores recursos al servicio de recogida de basuras sin necesidad de aumentar la tasa.

Así da comienzo formalmente la negociación de los presupuestos y ordenanzas de 2019. El alcalde Alfredo Vega ya hizo referencia a esta cuestión en el pleno extraordinario de residuos. Vega afeó a la oposición las críticas en torno a la gestión del equipo de gobierno cuando no consiguió aprobar los presupuestos del año pasado en los que estaba previsto un aumento de los recursos para la recogida de basuras. El reproche situaba en el tejado de la oposición la aprobación de los presupuestos para el próximo año 2019 en el que se deberá dar respuesta, entre otras cuestiones de trascendencia, al desafío en el que se ha convertido la limpieza de la ciudad.

La gestión de los residuos en la ciudad va más allá de la controversia generada por las carencias del servicio, reconocidas por el propio equipo de gobierno y que se han querido paliar con nuevas aportaciones. El aumento de la tase es algo que se espera no sólo en Terrassa, sino en otros muchos municipios porque sobre todos tenemos la espada de Damocles que significa la tasa que cobra la Generalitat por el vertido del resto. Lo que depositamos en el contenedor verde precisa de un tratamiento que está duramente gravado por la Generalitat con un impuesto por tonelada vertida.

En Terrassa no alcanzamos, ni de lejos, los estándares marcados por la Unión Europea para el reciclaje de los residuos, que se sitúan en un 60 por ciento de los deshecho. Entre ellos y las carencias evidentes que el servicio en la ciudad, veremos cómo gobierno y oposición gestionan una situación, que por un lado o por otro, de forma directa o repriorizando partidas, repercutirá en nuestros bolsillos.

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