Criterios

14.09.2018 | 17:54
Criterios

EDITORIAL

Hoy publicamos la estadística de las becas comedor que se han concedido a las familias terrassenses para el curso 2018-19. La cifra sigue siendo elevada, tristemente elevada. La Generalitat ha concedido más de 3.800 becas comedor en la ciudad, 560 más que el año anterior, lo cual no sabemos si calificar como bueno o como deprimente. Por una parte, es una buena noticia porque aumenta el número de familias que se benefician de estas ayudas, pero por otro significa que la mejora de las condiciones económicas no llega ni muchos menos a todos los estratos de nuestra sociedad y que lejos de mejorar, empeora para algunos segmentos.

Por otra parte, las becas concedidas para este curso significan un 77 por ciento de las solicitadas. Se han presentado casi cinco mil; se han denegado más de 800 y están en revisión, pendientes de una decisión 322. Los criterios son sumamente estrictos y si no se entra dentro de los parámetros que marca la normativa, la concesión es imposible. No obstante existe un pequeño margen de actuación. Pensemos, por tanto en el número de familias que seguramente se quedarán fuera de esas becas por muy poco, por tan poco que seguro que su situación no es en absoluto diferente a las familias que sí que las obtienen.

Y hablando de criterios, existe sin lugar a duda una diferencia importante de valoración entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Terrassa. No se puede entender de otra forma el hecho de que de las 3.828 becas que concede la Generalitat, , 177 son del cien por cien del coste del comedor escolar y 3.651 becas sólo cubren el 50 por ciento. El Ayuntamiento, a través de la aportación que incluyó en el pliego de condiciones de la concesión de la gestión del comedor escolar, aporta 500 becas completas más y lo que hace el consistorio es completar a mil familias la beca del 50 por ciento que concede la Generalitat. Es decir, que para el Ayuntamiento las familias que reciben ese 50 por ciento están tan necesitadas que es necesario cubrir hasta el cien por cien para garantizar la alimentación de los pequeños. Por tanto, el Ayuntamiento renuncia a ampliar el número de familias beneficiadas porque considera prioritario cubrir esas necesidades.

Otra reflexión que provocan los números de las becas es una vez más, la diferencia entre las que se piden y conceden en primaria y en secundaria. Hay cuatro centros públicos con comedores en la ciudad, que ofrecen 115 plazas. Se han concedido 109 becas comedor. La media por curso en primaria (es una media aritmética) es de 400 becas. Las familias no mejoran de un día para otro su situación cuando sus hijos pasan a estudiar ESO. Si las becas comedor se conceden para garantizar la alimentación de los niños, ¿quién se preocupa de los alumnos de secundaria?

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