Problema

30.06.2018 | 04:00
Problema

EDITORIAL

El pleno municipal acogió el jueves un muy interesante debate sobre Ca N'Anglada. La asociación de vecinos intervino en la sesión con una dura crítica a la acción del Ayuntamiento, o mejor habría que decir, a la inacción del consistorio en el barrio y de forma unánime se reconoció que el barrio necesita de una intervención decidida y, lo más importante, mantenida en el tiempo. Hacía mucho tiempo que no se afrontaba el asunto de Ca N'Anglada de forma tan abierta, aunque todos debemos reconocer que todavía nos enfrentamos a él con mucha prevención, con temor a caer en excesos semánticos. En cualquier caso Ca N'Anglada vuelve a estar en la agenda. El equipo de gobierno asegura que nunca dejó de estar y probablemente sea cierto, pero debemos cuestionarnos sobre la eficacia de la acción municipal en un territorio de gran complejidad urbanística, económica y social.

El estallido de violencia racista ocurrido en julio de 1999 puso en evidencia que el barrio de Ca N'Anglada precisaba de una intervención de la administración que se concretó en el Pla de Barris con acciones de tipo social y también urbanístico, algunas de las cuales todavía no han acabado, como el esponjamiento de la zona norte, donde no olvidemos que la población inmigrada supera el 85 por ciento.

Un trabajo de diagnosis sobre el barrio, diecinueve años después de aquellos hechos ponen de manifiesto determina que hay problemas de segregación social y urbanística, de convivencia, de civismo y de mala gestión de esos problemas.

El Pla de Barris fue bueno, pero insuficiente; la labor de los servicios sociales en Ca N'Angalda es incansable y seguramente muy poco valorada, pero se necesita algo más; la concienciación de los partidos existe, pero hay que acortar distancias. Hace falta un plan y para ello se ha creado una mesa de trabajo en la que participarán las entidades del barrio, además de la administración municipal y representantes de los partidos políticos. La iniciativa es buena si es eficaz, si se mantiene y no se diluye en el tiempo cuando, por ejemplo, acabe el mandato y se convoquen elecciones municipales (queda menos de un año).

Por cierto, no olvidemos que hay otras áreas de otros barrios de la ciudad que presentan problemáticas similares, como en Can Palet, en Sant Pere Nord o en La Maurina.

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