Sentencia

12.05.2018 | 04:21
Sentencia

EDITORIAL

La denominada sentencia de la Manada ha generado un debate social que va más allá de lo puramente jurídico y que se complica con estadísticas como las publicadas ayer en las que se pone de manifiesto que en los primeros meses de 2018 han aumentado las denuncias por violación en casi un treinta por ciento con respecto al mismo periodo del año pasado. Ayer y antes de ayer se organizaron en Terrassa diversos actos relacionados con la controvertida sentencia de la Audiencia Provincial de Navarra; se manifestaron jóvenes estudiantes, hubo lectura de manifiesto por la tarde y el Col·legi d'Advocats de Terrassa organizó una conferencia sobre la violación con sumisión química en la que planeó, lógicamente, la sentencia de la Manada. El debate se ha instalado en una calle indignada que exige justicia. Es muy importante poner de manifiesto que la protesta no se centra tanto en la duración de la condena, sino en el tipo penal, en la determinación de abuso cuando los hechos probados describen claramente una violación.

El delito ocurrido en Pamplona en 2016 y la posterior resolución judicial está teniendo una repercusión de gran relevancia ya que provocará, ya lo está haciendo, cambios importantes en la percepción tanto jurídica como social de las agresiones sexuales. Desde un punto de vista puramente jurídico va a tener como consecuencia, sin duda, un cambio en el Código Penal que permita definir de forma más precisa cuándo nos encontramos ante una agresión y cuándo ante un abuso. De hecho, ya se ha convocado la comisión que debe trabajar sobre el tema, que debe renovarse debido a que se ha constituido torpemente sin representación femenina. Se modificará el Código Penal, habrá una mayor conciencia entre los jueces cuando juzguen este tipo de delitos y es más que probable que el caso de la Manda sirva para generar una nueva dinámica entre el ministerio de Justicia y el consejo General del Poder Judicial y entre este organismo y los jueces, dada la polémica suscitada con posterioridad a la lectura de la sentencia.

Desde un punto de vista social, se está produciendo una importante sensibilización ciudadana contra este tipo de delitos en un escenario de lucha sostenida contra la violencia machista y en favor de la igualdad de género. Podríamos decir que estamos ante una de las primeras y esperanzadoras consecuencias de la movilización feminista del pasado 8 de mayo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook