Consejos

11.05.2018 | 04:20
Consejos

EDITORIAL

A pesar de que queda un año para las elecciones municipales, estamos ya desde hace semanas en la recta final del mandato. La debilidad del equipo de gobierno, formado únicamente por nueve concejales, y la actitud abierta y no excesivamente beligerante de la oposición hace presagiar un final de mandato sin grandes controversias. Sería absurdo que el equipo de gobierno se metiese en bernegales inabarcables y temerario que la oposición diera la espalda a la responsabilidad de gobernar la ciudad hasta mayo de 2019.

El tiempo que queda de mandato, además de para tomar posiciones ante las elecciones, podría servir también para hacer balance o como han empezado a hacer algunos partidos, para tomar posiciones haciendo balance. Por ejemplo, el eterno debate sobre la participación. La linea que pretenden marcar algunos partidos desde la entrada en el escenario de la nueva política debería obligarnos a reflexionar sobre hacia dónde debe encaminarse la participación ciudadana. Hay experiencias novedosas como el Parlament Ciutadà que no deben perderse de vista. No obstante, su imbricación en la vida de la ciudad se pretende ambiciosa yello depende, sin duda, de voluntad política.

Existen otros mecanismos de participación como la experiencia que se realiza nuevamente en relación a los presupuestos o algunos más tradicionales como los consejos municipales. Ayer se constituyó el nuevo Consell Municipal de Serveis Socials que pretende ser una herramienta consultiva en la que, como en el resto de consejos, se hallen representadas entidades y colectivos del sector para establecer prioridades o tomar parte en decisiones estratégicas de la política municipal en ese ámbito.

No cabe duda de que la participación ciudadana necesita de nuevas fórmulas, pero también es posible que deba todavía profundizar en las existentes y generar un equilibrio que la enriquezca. No estaría de más analizar la función y la operatividad de los consejos municipales, el número de reuniones que han celebrado este mandato, el trabajo de las comisiones, si es que se han creado y el resultado real de su actividad si es que se ha producido. Es probable que lleguemos a la conclusión de que siendo herramientas válidas, los consejos, si no todos al menos sí algunos, hayan desarrollado una función más estética que práctica y haya todavía mucho margen de actuación. O quizás sean sumamente efectivos y sólo debamos conocer sus logros.

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