Pensiones

16.03.2018 | 04:21
Pensiones

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quiso ayer rebajar la acritud de los pensionistas españoles que se manifestarán el próximo sábado en todo el Estado español para reivindicar unas pensiones más dignas. Lo hizo en el Parlamento, lugar donde se desenvuelve con soltura y ligereza, mucho mejor incluso que en ruedas de prensa sin preguntas e incluso en las de plasma. Rajoy es un buen parlamentario y eligió campo propio para poner las pensiones sobre la mesa. Ofreció mejorar las más bajas y las de viudedad, sin concretar demasiado. Quien sí concretó fue la diputada de Coalición Canaria, que propuso una revalorización de un diez por ciento para las no contributivas, el IPC para las más bajas y mantener el 0,25 para las más altas.

Pero el segundo pájaro que pretendía matar Rajoy con el tiro parlamentario de ayer se refería sin ninguna duda a los presupuestos. Rajoy trasladó al resto de grupos políticos la responsabilidad de modificar las pensiones durante este mismo año aprovechando el debate sobre los presupuestos. Hizo de la necesidad virtud, pero habrá que ver como le sale la jugada porque el sábado la movilización de los pensionistas, a los que se han unido los colectivos de mujeres tras el éxito del pasado 8 de marzo, promete ser multitudinaria. Los pensionistas terrassenses han anunciado que se unirán a la manifestación de Barcelona. Las movilizaciones que se han llevado a cabo en Terrassa han sido especialmente numerosas y se prevé que el desplazamiento a la Ciudad Condal sea también masivo.

El ofrecimiento de Rajoy no impedirá esa movilización y su comparecencia de ayer muestra a las claras, el error extraordinario de la dichosa carta de la ministra Fátima Báñez a los pensionistas, reconocido por el propio Mariano Rajoy y la preocupación en el ejecutivo por el descontento de los pensionistas. La calle atemoriza a los políticos, a todos. La movilización feminista de la semana pasada provocó un giro de 180 grados en la postura del Gobierno, como también ha supuesto un cambio relevante la comparecencia del Presidente ayer en el Congreso.

Los pensionistas conseguirán, si no lo que se propongan, sí modificar las estructuras actuales de las pensiones, especialmente en lo que a las más bajas y y las no contributivas se refiere. La responsabilidad del Gobierno del partido Popular está en encontrar la fórmula para acallar el clamor de nueve millones de votantes.

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