Queda mucho

21.11.2017 | 04:20

El nuevo alcalde empieza el final del mandato. El camino hacia las elecciones municipales de 2019 será vertiginoso a pesar de lo que pueda parecer. Hay importantes cuestiones sobre la mesa para que tanto el equipo de gobierno, ahora exiguo hasta que los nuevos concejales sustituyan a los dimisionarios, como los partidos de la oposición estén alerta. En primer lugar está el tema estrella del mandato, el agua. Ayer mismo se probó la prórroga que mantendrá el suministro en manos de Mina hasta principios del verano que viene. Debe constituirse la empresa municipal que tomará el relevo de Mina y habrá que ver si será necesaria una nueva prórroga. Aunque la labor de los técnicos se ha mantenido a pesar de la parálisis política, el proceso es sumamente complejo.

Otro de los temas importantes que deben resolverse en este mandato es el de la licitación del servicio de transporte público. El asunto de los autobuses se convirtió en un tema desgraciado después de dos intentos fallidos. Desde el año 2009 la concesión está prorrogada. Esto es, el contrato acababa ese año y preveía prórrogas por diez años más. Ese plazo acaba en el año 2009 y tal como están las cosas se deberá buscar una solución creativa porque va a ser técnicamente imposible convocar el concurso. Algún tipo de prórroga extraordinaria deberá prever la legislación puesto que de lo contrario, Terrassa tendría un problema.

El plan de movilidad está redactado, pero hay que implementarlo y aunque es una cuestión también de carácter técnico, la revisión catastral consume tiempo y esfuerzo. También está en marcha el segundo proceso participativo de elección del nuevo síndico terrassense. hay cuatro candidatos. El anterior proceso resultó ciertamente polémico y en este, que se han querido evitar los puntos de conflicto, como es el voto electrónico, algún partido ya se ha desmarcado poniendo de manifiesto su desacuerdo.

El POUM es otro tema importante, puesto que paradójicamente, para mantener su vigencia debe ser modificado: cubrimiento del trasvase de la riera del Palau, centros de culto, agrupaciones de fincas o centros cannabicos, son cuestiones que precisan de acomodo o modificación en el actual POUM.

Este año será imposible, por falta de tiempo aprobar nuevas ordenanzas y deberán ser prorrogadas, pero habrá que afrontar la negociación de los presupuestos, que si tampoco suscita el consenso de los partidos, deberán también ser prorrogados. Queda mucho trabajo para este año y medio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook