Llegó el día

17.11.2017 | 04:21

Hoy a las seis de la tarde tendrá lugar el pleno de investidura del nuevo alcalde de Terrassa. No es la primera vez que se inviste alcalde en la mitad del mandato; de hecho, siguiendo la tónica del PSC, que ha gobernado desde las primeras elecciones democráticas, cada vez que se ha producido un cambio en la alcaldía que no ha sido fruto de las elecciones, se ha hecho mucho antes de los siguientes comicios. Ocurrió cuando Manuel Royes cedió el cargo a Pere Navarro, quien después ganó las elecciones con su lista electoral, y volvió a ocurrir, cuando Jordi Ballart sustituyó a Navarro.

En esta ocasión ha sido todo muy diferente debido a la dimisión de Ballart en un momento de crisis provocado, esencialmente, por las tensiones que se ha producido en torno al proceso independentista. Ballart ha manifestado que su desafección del PSC viene de lejos y que se inició por la incomprensión de su partido ante el proceso de municipalización del servicio de suministro del agua en la ciudad. La decisión del ya exalcalde y la compleja aritmética del pleno municipal ha provocado una crisis sin precedentes en el Ayuntamiento de Terrassa. La oposición, ya con PDECat fuera del equipo de gobierno al romper el PSC el pacto en la que fue la última decisión de Ballart como alcalde, ha visto la posibilidad de desbancar al PSC de la alcaldía después de 38 años y desde hace dos semanas se está trabajando un pacto a cuatro entre TeC, ERC, PDECat y CUP. La rigidez de TeC, que ocuparía la alcaldía, de incluir en el equipo de gobierno a PDECat ha hecho que la decisión se alargue hasta el último día. De hecho anoche, a la hora de cerrar esta edición, las asambleas de TeC y PDECat debía decidir si se aprobaban los acuerdos alcanzados por los representantes de los partidos a lo largo del día.

Sobre la reunión a cuatro sólo ha trascendido que fue muy constructiva y existía cierto optimismo desde la base de que el auténtico valor de los acuerdos a los que estaban llegando no era formar un equipo de gobierno o no, o elegir un alcalde u otro, sino de promover un cambio radical de fondos y formas en la ciudad desde la máxima de que el cambio era obra de los cuatro partidos implicados.

Nos sabemos a la hora de escribir estas lineas cual habrá sido la decisión de la militancia de TeC y PDECat, pero de ayer la oposición se puso las pilas y cambiaron las tornas; a la hora del cierre de esta edición, Xavier Matilla era un poco más alcalde que Alfredo Vega. Hoy saldremos de dudas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook


Lo último Lo más leído Lo más votado