Espera

06.10.2017 | 04:21

El president Puigdemont realizó ayer una comparecencia televisiva veinticuatro horas después de la controvertida intervención del rey Felipe VI, muy aplaudida en España y abierta y lógicamente criticada en Catalunya. El tono del president fue especialmente conciliador y volvió a insistir en una medición para desatascar la cuestión catalana con una negociación.

Si es cierto lo que se intuye de las declaraciones del President Puigdemont y hasta ahora ha cumplido todo lo que ha prometido, la declaración de independencia de Catalunya será una realidad en pocos días, puesto que no parece probable que se vaya a establecer una mesa de negociación. La mediación, por definición, se establece entre dos partes que se consideran iguales y esa igualdad no se entiende desde el Gobierno español. Por lo tanto, no parece que exista esa posibilidad. Mariano Rajoy fue claro ayer mismo al negar esa opción hablando incluso de chantaje del Govern.

Así, el lunes hay convocado un pleno del Parlament al que se elevarán los datos del referéndum del 1 de octubre. Si en ese pleno se produce la declaración de independencia, la reacción del Gobierno español es sumamente clara, aplicación del artículo 155 de la Constitución, suspensión de la autonomía con la asunción de las competencias de gobierno y control directo del cuerpo de Mossos d'Esquadra. Quienes vaticinan ese escenario no están realizando una apología de la amenaza, sino la constatación de una realidad objetiva. El compás de espera que se ha abierto después de la desastrosa gestión policial del 1-O no hace prever otra cosa.

La comparecencia televisiva del rey Felipe VI es la antesala de ello. Mariano Rajoy está siendo muy presionado, acusado de pusilánime por no haber aplicado mano dura, más dura en Catalunya.

Otra cosa será si el Govern de la Generalitat modula su posicionamiento y gestiona con cierta prudencia una posición ventajosa que ha obtenido debido a la represión sufrida en Catalunya durante la celebración del referéndum del pasado domingo. Hay quien habla de la posibilidad de realizar una declaración de independencia en diferido e incluso de la posibilidad de convocar unas elecciones, estas sí, plebiscitarias. Se apunta incluso a la posibilidad de concurrir nuevamente como Junts pel Sí, con un único punto en el programa de gobierno, la declaración de la independencia y la proclamación de la República Catalana. Pronto saldremos de dudas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook