Razones

03.06.2017 | 04:22

El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, ha garantizado esta semana que el futuro de la Escola d'Infermeria, pase lo que pase con su titularidad y su gestión, seguirá vinculada a la ciudad. Se trata de una preocupación puesta de manifiesto en el último pleno por el portavoz de ERC, Isaac Albert, sobre un estudio encargado en torno a la posibilidad de que la escuela pase a depender del Consorci Sanitari.

Son varias las incógnitas que se plantean ante esa eventualidad. En primer lugar, la pregunta es obligada ¿A qué obedece el estudio? Es decir, que interés tiene el conseller Comín en esta iniciativa de fusión por qué, por qué ahora. Por otra parte, la escuela de enfermería está en Terrassa desde los años 90. Dependiente de Creu Roja, llegó a convertirse en un prestigioso referente del sector con sus titulaciones de enfermería y terapia ocupacional. Al margen de sus problemas de espacio, el centro atraviesa por un momento dulce económico y de gestión que le permite pensar en ampliar su oferta formativa con interesantes proyectos en el ámbito de la formación profesional. Ante una situación de solvencia tanto económica como académica, ¿A qué puede obedecer el interés de la vinculación, incluso orgánica, con el Consorci Sanitari? ¿Qué beneficio puede reportar al centro? O quizás mejor, ¿A quién puede reportar beneficio esa operación?

La apuesta de los centros hospitalarios terrassenses por la universidad es clara, pero el Consorci tiene convenio con la UIC, radicada en Sant Cugat, que ya dispone de estudios de enfermería. Por otra parte, habría que saber (el estudio lo dirá) si realmente la escuela necesita un amparo más allá de la Fundació Sant Llàtzer si tenemos en cuenta que tiene convenios de colaboración con más de 90 centros sanitarios.

Creu Roja vendió la escuela en 2012 a la fundació Sant Llàtzer, entidad controlada por el Ayuntamiento de Terrassa. La Fundació Sant Llàtzer creó una nueva fundación para la gestión directa de la Escola d'Infermeria. Es de suponer que esa nueva fundación dependa orgánicamente de la Sant Llàtzer y que la decisión última sobre la Escola d'Infermeria deba pasar por su patronato y por lo tanto sea el propio Ayuntamiento quien tome la decisión. En ese sentido, la siguiente pregunta se refiere al papel de la corporación municipal en la gestión futura de la Escola d'Infermeria, partiendo de la base de que la fundación que la gestionará pertenecerá al Consorci Sanitari, controlado en un 60 por ciento por la Generalitat. Más preguntas que respuestas; a ver qué dice el informe.

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