Coherencia

27.05.2017 | 04:23

Los profesores del Institut Montserrat Roig han manifestado su rechazo a que el centro se vea presionado con un aula adicional, según los planes de la delegación territorial de Ensenyament. Este aula adicional no significa la implantación de una nueva linea, sino que se mantendrá activa hasta que se cumpla el ciclo de ESO, para posteriormente desaparecer. En realidad, los profesores se han revelado no sólo por la presión que esa clase provocaría en un centro con cuatro lineas de ESO, sino también por una cuestión de concepto. Entienden que debe racionalizarse el mapa escolar de manera que no haya centros escolares masificados y otros que no llegan a cubrir la oferta.

Tal como explicamos en nuestra edición de hoy, el Montserrat Roig es uno de los tres institutos de referencia, junto a Can Roca y Torre del Palau, de la denominada Zona 2. Según la delegación de Ensenyament, se ha realizado una valoración errónea de las plazas que se necesitaban y se da la circunstancia que hay más demanda que oferta por lo que una de las soluciones es la del aula adicional en Montserrat Roig (aula "bolet") y se dice que no se descarta la creación de otra de similares características en Torre del Palau. Montserrat Roig sería el único centro público terrassense con más de cuatro lineas (el aula no hay que entenderla como una quinta linea, pero no cabe duda de que son más de cuatro lineas). La delegación no facilita los números para justificar su decisión porque dice que no ha acabado la preinscripción, pero paradójicamente el proceso está lo suficientemente avanzado como para haber decidido implantar una nueva clase en el Montserrat Roig.

Es cierto que la norma obliga a ofertar las plazas de instituto para los alumnos en la misma zona en las que están escolarizados, pero con el perfil que tiene Terrassa, con el grave problema de segregación escolar que hay quizás haya que pensar en cambiar esa norma. Es cierto lo que dice los profesores del Montserrat Roig, en primer lugar porque su centro se ve directamente afectado y en segundo lugar, porque lo que la protesta esconde es un rechazo al modelo de asignación de centros en la ciudad.

No olvidemos que el Síndic de Greuges de Catalunya determinó que Terrassa es la ciudad con un mayor índice de segregación; digámoslo claro, en la que se da un mayor índice de concentración de inmigrantes en unas escuelas determinadas. Ese hecho estigmatiza centros y esta situación tiene que ver con esa otra realidad. La suma histórica de decisiones de este tipo es la que ha provocado una situación indeseada.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook