Inversión

26.05.2017 | 04:22

El Parc Audiovisual de Catalunya empieza a alcanzar, poco a poco, su velocidad de crucero, situando Terrassa como la cuarta ciudad catalana en la que se realizan más rodajes, tanto cinematográficos como publicitarios. Tal como informamos en nuestra edición de hoy, el PAC ha acogido un total de 107 rodajes, entre ellos producciones internacionales de envergadura que demuestran las grandes posibilidades que sus instalaciones ofrecen a las productoras.

La apuesta que se realizó en su momento por convertir el Parc Audiovisual en el referente catalán de la industria del cine era cara y arriesgada y de hecho, ha dado no pocos problemas de tipo económico al Ayuntamiento, pero se trataba de una apuesta de futuro y se ha sabido mantener el tipo. Otra cuestión sería analizar si se están cumpliendo la expectativas de cuando se emprendió la aventura. Es cierto que esas expectativas han estado condicionadas por una crisis económica que en el sector audiovisual ha tenido una afectación de grandes proporciones, a lo que se suma el cambio de hábitos en el consumo del sector. De hecho el primer gran revés fue el no de una productora de referencia, víctima de la crisis, que debía ser la locomotora del parque. En cualquier caso, resistir es vencer y poco a poco se está andando el camino, pero el Ayuntamiento está pagando el precio. El parque, ciertamente es rentable, pero el pago de la deuda lo hace deficitario y el Ayuntamiento debe asumir una parte importante.

Pero el balance no sólo debe ser crematístico. Es decir, cuando hablamos de las expectativas que el PAC generó con su creación también se hablaba de intangibles de la proyección de la ciudad como importante centro de producción audiovisual que generase unas dinámicas en torno al sector. Al PAC se sumaba la ESCAC, la gran escuela de cine que tiene en J.J. Bayona a su gran embajador mundial; la apuesta era a caballo ganador. Pues bien, con sus problemas económicos, el PAC está funcionando; la ESCAC ha alcanzado un prestigio extraordinario, pero no se percibe esa actividad en torno a la producción audiovisual o no parece que la ciudad se esté beneficiando de ello, al menos en cuanto a imagen. Y dicho esto, lo más probable es que alguien salga con un papel lleno de números para decir que nuestra percepción no es correcta; Si fuese así, ese sería el problema, que no se sabe. Y por cierto, cuidemos la ESCAC; que no ocurra como con la UNED.

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