Limpieza

11.02.2017 | 04:21

El Ayuntamiento tiene razón, la limpieza es cosa de todos. Para hacer llegar a los terrassenses esa idea ha diseñado una campaña de concienciación en la que ha depositado grandes esperanzas. La campaña tiene cuatro frentes. Por un lado tiene un sentido puramente práctico y se centra en la necesidad de concienciar sobre la importancia de la selección, la separación de los residuos en los domicilios y dar publicidad al servicio de retirada de muebles y enseres voluminosos. Son realmente aspectos clave. El primero de ellos, porque tiene una incidencia fundamental sobre la tercera pata de la campaña, la que se refiere a la didáctica sobre el coste de la gestión de los residuos, sobre lo que cuesta el servicio y cómo se va a encarecer en los próximos años debido al aumento del canon.

No parece que exista una conciencia clara de las consecuencias que tiene una decisión individual y si se quiere íntima en relación a la gestión de residuos. Terrassa, por las circunstancias que sean, sitúa su nivel de reciclaje muy poco por encima del 30 por ciento de los residuos que genera cuando la Generalitat marcó para 2020 que esa cifra debía estar situada en el 50 por ciento. La diferencia entre el volumen de residuos reciclado y el que vaya al contenedor verde multiplicará el coste de su gestión. Por tanto, es nuestra responsabilidad, la de los ciudadanos, intentar en la medida de lo posible, no sólo tomar una conciencia de ecológica, sino pensando actuando desde un punto de vista solidario y de sostenibilidad. La comunidad es el conjunto de decisiones individuales.

En ese sentido, no sólo existe una responsabilidad ciudadana, sino también por parte de la administración. El Ayuntamiento tiene asumido que su gestión en los últimos años, como consecuencia de los recortes que ha debido imponer a raíz de la crisis económica. No es necesario recordar la precaria situación del servicio cuyo titular es Eco-equip. el reconocimiento de la precariedad por parte del consistorio es el primer paso para solucionar el problema. Así, la administración no sólo debe optimizar sus recursos en la recogida para mantener la ciudad limpia, sino que debe buscar las opciones más ventajosas para todos, en este caso en lo que a la gestión de los residuos se refiere. El Consorci de Residus del Consell Comarcal debe resolver todavía el cierre del vertedero de Coll Cardús y la instalación que debe acoger los inertes. Cuanto más lejos esté más caro será. Son ya demasiados años para solventar esa cuestión.

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