Cifras

27.01.2017 | 04:21

Los momentos más duros de la crisis económica, que para algunos no han acabado todavía, nos trajeron un nuevo concepto del que nunca se había advertido con tanta intensidad y con tanta seriedad: la pobreza energética. Y seguramente muchos deberemos reconocer que no prestamos excesiva atención a un nuevo término asociado a la pobreza, inconscientes del alcance del problema. Las asociaciones de ideas nos remiten siempre a unas referencias concretas, básicamente por convención y también, por supuesto, por desconocimiento.

La crisis económica nos ha permitido tomar conciencia de cuestiones tan dramáticas como los desahucios; el hambre en el primer mundo o también las consecuencias de la pobreza energética. De la misma forma que hemos aprendido a entender que hay muchas familias con muy serios problemas para alimentarse y algunas de ellas absolutamente imposibilitadas, también hemos empezado a ser conscientes de lo que significa la pobreza energética. Hace pocas semanas nos dimos de bruces con ese concepto como consecuencia de la muerte en Tarragona de una señora cuya vivienda se incendió por culpa de las velas con las que se iluminaba por tener la luz cortada.

Hoy ofrecemos en nuestras páginas las intervenciones que ha realizado el Ayuntamiento contra la pobreza energética en la ciudad a través de la Ofimape. El gran trabajo realizado ha puesto en evidencia una vez más la realidad de muchas familias y personas mayores que no pueden pagar los suministros. Los ayuntamientos son una vez más los que deben hacer frente a esta emergencia y es especialmente destacable no sólo la gestión de las ayudas para pagar las facturas o las negociaciones con las empresas suministradoras para frenar los cortes, sino también la labor incluso pedagógica para mejorar hábitos de consumo, concienciación y promoción de la eficiencia energética en los hogares.

La crisis nos ha enseñado que nadie es inmune a sus consecuencias y que el fenómeno de la pobreza se extiende hasta muy cerca de nuestros hogares. Esta misma semana, un estudio de la UAB ha puesto de manifiesto que las cifras que se están barajando en el Estado español sobre la pobreza están muy por debajo de las reales y que la cifra de personas en mayor o menor grado de pobreza se ve sensiblemente aumentada de poco más de 10 millones a 14,7 millones. Son cifras para reflexionar porque detrás de cada número hay una historia.

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