Refrigeración

11.10.2016 | 04:20

En alguna ocasión ya hemos llamado la atención desde esta misma tribuna sobre la temperatura que está alcanzando en algunos ámbitos el debate sobre la liquidación de la concesión del servicio de suministro de agua en Terrassa y la discusión sobre el futuro modelo de gestión en Terrassa. El alcalde de Terrassa ha manifestado en el Punt Avui que está siendo poco menos que chantajeado por Mina. Además, en la misma entrevista habla de extorsiones de presiones de gran calado que hacen incluso que se replantee su futuro en la política. Probablemente empecemos la semana con la mayor temperatura que haya alcanzado la cuestión desde que se inició el proceso y quizás habría que pensar si es el mejor momento para situarla en ese nivel de enfrentamiento.

Hace pocos días, en el último pleno municipal, el mismo alcalde ya realizó una intervención en la que tampoco se anduvo por las ramas al decir que todos los partidos tienen sus barones y que en Terrassa, el PSC tiene los suyos y poco menos venía a decir que hay que soportarlos con paciencia, refiriéndose al ex alcalde Manuel Royes. Con toda seguridad, el alcalde podrá hablar de matices que hacen que la frase pueda considerarse excesiva por si misma y aislada del resto de la conversación. El lenguaje verbal soporta con dificultad su traslación al escrito, pero es bien cierto aquel dicho tan grandilocuente de que somos prisioneros de nuestra palabras y dueños de nuestro silencios. A Manuel Royes el alcalde Ballart le pidió disculpas públicamente, en un gesto que le honra, en una carta abierta que publicó este diario el pasado sábado. Sobre el asunto del chantaje ha decidido que no hará más declaraciones. No sabemos si luego se explicará, irá directamente a los tribunales o dejará que el asunto se enfríe por si mismo. Por otra parte, habrá que ver la reacción de Mina, que probablemente no se haga esperar.

No cabe duda de que el debate sobre el agua necesita refrigerarse. Se está empezando a notar cierto nerviosismo en los actores y mucha pluralidad de voces que quieren que su opinión se oiga. Este nuevo momento álgido en el entorno del agua llega precisamente junto a la primera reunión del consejo editorial del proceso participativo que debe llevar la información a los terrassenses y que pretende ser un lugar de encuentro neutro, ponderado, dinámico y accesible para que la ciudad se exprese, se informe y se enriquezca ante una decisión de extraordinaria importancia. Igual es el lugar de encuentro que dota al agua de Terrassa de una temperatura adecuada para la inmersión.

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