Segregación

24.09.2016 | 04:22

La sindicatura de greuges de Catalunya determinó en un estudio hecho público a principios del verano que Terrassa es la ciudad catalana con un mayor índice de segregación escolar. Que la ciudad se distinga por ese tipo de "méritos" no es una buena noticia, pero sería mucho peor que no interesase a la ciudad y especialmente a la comunidad educativa. El hecho de que se quiera conocer con mayor rigor la realidad de la enseñanza en Terrassa es una gran noticia y lo importante es que el estudio que ahora se impulsa tenga realmente continuidad y permita llegar a conclusiones que posibiliten una mejora de las condiciones de nuestra oferta educativa. La igualdad de oportunidades empieza a promoverse, indiscutiblemente en la escuela y si se han detectado disfunciones, hay, al menos, que estudiarlas.

Seguramente no sea imprescindible encontrar el punto de inflexión en el que una escuela empieza a convertirse en lo que eufemísticamente se determina como un centro de alta complejidad, pero no cabe duda de que hay unos factores y no otros los que llevan a ello. La sindicatura de greujes habla de que en ciudades con una mayor densidad de inmigrantes que en Terrassa como puede ser Vic, no ocurre este fenómeno, el que existan centros educativos en que se supere ampliamente el setenta e incluso el ochenta por ciento de alumnado inmigrante. Primar la elección de las familias sin corrección de la administración puede llevar a ello. La situación es compleja porque buscar el equilibrio entre respetar el derecho de las familias y establecer las condiciones para que ello no provoque una situación de "discriminación" o de desigualdad no debe ser nada fácil.

Seguramente se mezclan muchos factores a la hora de analizar la cuestión y uno de ellos puede ser el de no haber corregido las disfunciones en la matriculación, pero una vez que se ha producido, proporcionar los recursos necesarios para que esas escuelas denominadas complejas no asuman también el estigma de estar directamente relacionadas con el fracaso escolar.

No nos podemos engañar, los centros en los que se concentra mucha población escolar extranjera generan rechazo entre autóctonos e incluso entre algunos extranjeros, precisamente porque se asocia a dificultades y las dificultades a falta de calidad en la enseñanza. Revertir eso es muy complicado. Los recursos, la formación, la especialización y la motivación del profesorado son factores fundamentales para que los proyectos educativos, complejos o no, no sean fallidos y para solucionar un problema hay que conocerlo.

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