Cifras 

03.09.2016 | 04:21

Las cifras del paro no han sido buenas; de hecho no suelen serlo nunca en agosto. El dato más preocupante, en este caso, no sólo está en el aumento del desempleo, algo previsto, aunque no con tanta intensidad, sino en el descenso de las cotizaciones a la Seguridad social, verdadero termómetro de la cantidad y calidad del empleo en España. Ese freno a las cotizaciones viene a situarnos en un espacio de prudencia en torno al momento económico que vivimos. La situación política, pese a estar votando a un candidato a la investidura se ha convertido en un avance de campaña electoral, porque todo pinta que habrá terceras elecciones, y se habla de la recuperación económica como un hecho descontado.

Hay que ser todavía prudentes ante la salida de la crisis. Todos los analistas coinciden en que el empleo que se ha creado en los últimos años es altamente precario, con una importante componente de estacionalidad y una gran cantidad de contratación a tiempo parcial. Es cierto no obstante que existen indicadores que evidencia una mejora importante de la economía, pero también lo es que el tipo de recuperación que estamos viviendo genera una importante desigualdad y que un puesto de trabajo ya no es sinónimo de estabilidad económica, con todo lo que ello significa para el consumo. Otra cuestión importante que las terrazas de los bares llenas no deben hacernos olvidar es que la protección a los que los necesitan también ha descendido; los parados de larga duración cada vez son más y también aumentan las personas que no reciben ningún tipo de prestación. El exageradamente elevado paro entre los jóvenes merecería comentario a parte.

Catarsis

El PSC se apresta para unas primarias entre Miquel Iceta, un primer secretario que parecía de transición, pero que se ha ido consolidando con los meses, y Nuria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma que ha recuperado la imagen del partido en su ciudad después de un terrible proceso de corrupción. El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart es uno de los impulsores de esta candidatura que pretende la renovación del socialismo catalán una vez que se ha consumado su paso a un segundo plano en la política catalana, entre el independentismo, las confluencias y el unionismo de Ciutadans y el PP. Las propuestas de ambos candidatos no difieren demasiado en cuanto a la cuestión territorial se refiere, cuestión esencial que ha sumido al PSC en una profunda crisis. Quizás necesite el partido una catarsis.

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