Aviso 

30.04.2016 | 04:23

La espantada de Carme Chacón al renunciar a liderar la lista del PSC para las elecciones del próximo mes de junio es un aviso a navegantes. Se dice que Chacón es una persona cercana a la presidenta Susana Díaz y a la contestación interna a Pedro Sánchez de la secretaría general por lo que es probable que esa corriente, en la que también se integra Eduardo Madina, contrincante de Sánchez en las últimas primarias del PSOE, esté intentando muscularse de cara a lo que pueda ocurrir en los próximos comicios. La nuevas elecciones no van a resultar gratis casi para nadie y de lo que se trata es de ver no tanto a quien van a beneficiar, sino a quién y cuánto van a perjudicar.

Y a río revuelto, vuelve a aparecer el nombre del terrassense Pere Navarro. Carme Chacón no tuvo el menor reparo en impedir que Pere navarro no sólo no fuese en un lugar destacado de la lista electoral con la que obtuvo los peores resultados de la historia del PSC, sino que se opuso literalmente a que las integrase pese a la insistencia del propio Pedro Sánchez y la inicial de Miquel Iceta. Ahora Pere Navarro se pone nuevamente a disposición de su partido para lo que su dirección considere. El político terrassense recuerda que sigue ilusionado con defender en el Congreso de los diputados un proyecto político que fue acogido por el PSOE en Granada y que todavía no parece haber calado suficientemente entre los electores.

Pero Navarro se encuentra ante dos figuras al alza como son Carles Martín y Meritxell Batet, en la cresta de la hola tras haberse convertido en componente del núcleo duro del partido en Madrid con Pedro Sánchez. No se descarta un acuerdo entre Martín y Batet. habrá que ver, en todo caso, el papel que le reservan a Pere Navarro en ese escenario.

Demanda

La preinscripción ha puesto de manifiesto que las previsiones sobre el descenso de la demanda de plazas en P3 no eran infundadas. Se hablaba de que sobrarían unas trescientas plazas y de que sería necesaria una reducción de hasta doce grupos. La delegación de Ensenyament redujo seis grupos y ahora deberá reducir otros tantos. Se pidió desde la comunidad educativa que en lugar de una reducción de grupos se disminuyese la ratio de alumnos por clase para mejorar las condiciones de centros y docentes y reforzar con ello la calidad de la enseñanza, pero no ha sido el caso. La reducción de los recortes todavía tendrá que esperar.

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