Dos décadas de presencia de la cadena de supermercados en Terrassa

Mercadona, el súper que llegó hace 20 años para quedarse

10.11.2018 | 04:00
Supermercado ubicado en el complejo Terrassa Plaça.

La emblemática cadena de supermercados Mercadona cumple este año el veinte aniversario de su implantación en Terrassa, una operación que supuso un paso decisivo para su posterior consolidación en el mercado catalán. El 15 de junio de 1998 se hizo público el acuerdo que la empresa valenciana (ya era entonces la primera cadena española de supermercados) había alcanzado con el terrassense Grupo Paquer, a su vez, uno de los líderes de la distribución en Catalunya. La firma presidida por Juan Roig adquirió todas las acciones de Paquer, lo que incluyó la cadena de alimentación SuperAma completa (treinta establecimientos) y cuatro "cash and carry".

Entre ellos, el ubicado en la carretera de Montcada, que Mercadona utilizó como centro de distribución para sus propias tiendas durante algunos años hasta 2001 (cuando inauguró su nuevo centro logístico en Sant Sadurní d'Anoia). Una de las claves del acuerdo fue que Mercadona garantizó el futuro laboral de los 750 empleados de la plantilla de Paquer.

Este grupo, que controlaban las familias Querol y Paniello y que abrió su primera tienda a inicios de los años cuarenta del pasado siglo, disponía en Terrassa en 1998 de ocho de sus veintisiete supermercados instalados en la provincia de Barcelona, además de uno en Girona y dos más en Tarragona.

Siempre precios bajos
Con la adaptación a su modelo y filosofía comercial ("Siempre precios bajos") de los establecimientos egarenses, Mercadona irrumpió con fuerza en el mercado local. Y no sólo eso, con esta operación, la cadena valenciana aceleró su plan de expansión por Catalunya, donde entonces gestionaba un total de cuatro tiendas en la provincia de Tarragona, dos en Lleida y una en la demarcación de Barcelona.

Los súpers egarenses y sus equipos humanos han vivido en carne propia los hechos más relevantes de cadena, que la han distinguido como innovadora en múltiples aspectos. Por ejemplo, cuando en 1999 todos los asalariados del grupo pasaron a ser fijos (algo que fue una auténtica revolución en el sector); la inauguración en 2001 del primer centro educativo para hijos de empleados (en San Sadurní d'Anoia); la adaptación en 2008, ya con la crisis económica, de su modelo de calidad total (tras quince años en funcionamiento) para apostar por el carro menú y ofrecer al cliente el carro de la compra de mayor calidad y más barato del mercado. Otro hecho destacable ocurrió en 2013: la empresa decidió hacerse "más tenderos" con la implantación de nuevas secciones de productos frescos.

Veintes años después de su llegada a Terrassa, Mercadona mantiene once tiendas en la ciudad, con un total de quince mil metros cuadrados de sala de venta, y que dan empleo a 509 personas. Pero hay más empleados egarenses, que desarrollan sus funciones en los bloques logísticos de Sant Sadurní d'Anoia y Abrera, y en los departamentos de compras, relaciones externas y recursos humanos, entre otros, de la empresa. Como en el resto de Catalunya, los súpers egarenses progresivamente se están adaptando al nuevo modelo de tienda eficiente de la cadena. De momento, ya lo han hecho la tienda del complejo Terrassa Plaça (la última en abrir en octubre de 2017, que, de hecho, ya nació con el nuevo concepto) y la ubicada en Parc Vallès. Progresivamente, se adaptará el resto de establecimientos.

Operativa en pocos meses
No es la primera vez que Mercadona afronta la mejora y modernización de sus locales. De hecho, tras la compra de Paquer en junio de 1998, Mercadona hizo ya una primera adaptación a su modelo de las tiendas de la extinta cadena SuperAma. Tras varios meses de intenso trabajo, estos supermercados fueron reabiertos, ya con su enseña, en noviembre de 1998. Es cuando Mercadona ya es, de facto, toda una realidad comercial en Terrassa. De las tiendas originarias de SuperAma, actualmente quedan en funcionamiento tres (en la calle de Solsona, carretera de Castellar y calle de Galileu). Por el contrario, se cerraron las situadas en la calle de Alexander Bell, Sant Tomàs y Guadalhorce, ya que estaban ubicadas en locales demasiados pequeños para los estándares de calidad que se exige la empresa valencia.

Sin embargo, en estos veinte años, la política para la renovación de los supermercados se ha basado en el "cierre por apertura" de forma sostenida. El objetivo final de estas operaciones no fue otra que ampliar y mejorar instalaciones para ofrecer la mejor experiencia de compra. Así, en 1999 cerró la tienda situada en la avenida del Abat Marcet y reabrió en la calle de Monturiol; en 2000 desaparece la de la avenida de Francesc Macià y se implantó en la carretera de Matadepera; en 2005, se baja la persiana en la calle de Colom y se inaugura en la carretera de Montcada; en 2015 abre en la calle de Bailén tras cerrar la tienda del Roc Blanc, y finalmente, con la apertura del súper ubicado en el complejo comercial Terrassa Plaça se pone punto y final al situado en el Passeig del 22 de Juliol.

El nuevo concepto se expande
El nuevo concepto de tienda, que se estrenó en 2016 en Valencia y Granada, se inauguró en Catalunya en la localidad de Masquefa. En 2017 se reformaron 33 tiendas y se llevaron a cabo cuatro aperturas en Catalunya. En total se invirtieron 104 millones de euros. El año en curso, la operación se ha ejecutado en otras 30 tiendas catalanas, por lo que ya son 67 las adaptadas. El proceso seguirá hasta alcanzar los 260 súpers (13 mil trabajadores) de la cadena en la comunidad. Mercadona alcanza los veinte años de servicio en Terrassa y se ha convertido, paralelamente, en una empresa íntimamente ligada al tejido social y productivo catalán. Y como ejemplo una cifra. En 2017 realizó un volumen de compras por valor de 3.631 millones a proveedores catalanes o con sede en esta comunidad autónoma, cifra que refleja la "apuesta sostenida" por el tejido productivo catalán y, sobre todo, por su sector agroalimentario.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook