Pimec dice que tras el 21-D es prioritaria la gobernabilidad

13.12.2017 | 04:20
La junta de Pimec se reunió ayer para analizar el actual contexto. Después, compareció ante la prensa.

Pimec tildó ayer de "broma" que los comicios del 21 de diciembre se celebren en día laborable, hecho que la patronal ha calculado que supone un coste de 230 millones de euros para las empresas por las horas de trabajado destinadas a ir a votar. El presidente de Pimec, Josep González, comentó así el impacto de estas elecciones para las compañías y dijo que les saldrán "muy caras" y que es una "barbaridad", al tiempo pidió que no se vuelva a repetir esta circunstancia.

No obstante, González apreció que las elecciones "como mínimo" han servido para "calmar los ánimos" del contexto político que existía en Catalunya desde octubre, en el que reiteró que la patronal apostó desde un principio por el diálogo para solucionarlo.

El presidente de Pimec pidió que se forme "rápidamente" un gobierno estable con capacidad para gobernar y que tenga como prioridad la economía, aunque alertó de que este tema no se está reflejando en la campaña electoral en curso, puesto que se está focalizando más en definir dos bandos contrarios y agregó que esto "no es buen presagio" de lo que pasará después del 21 de diciembre. Pimec indicó que el nuevo Govern debería negociar un nuevo sistema de financiación autonómico, mejorar las infraestructuras catalanas, poniendo especial énfasis en el corredor Mediterráneo, y continuar con el desarrollo del pacto nacional para la industria, en el remarcó que "se ha trabajado mucho" desde universidades, sindicatos y patronales.

El artículo 155
Asimismo, González reivindicó que se levante el artículo 155 después de las elecciones porque ha defendido que "no tiene lógica" cuando se constituya un nuevo ejecutivo en Catalunya. "El diálogo no es ya una recomendación, es una obligación", insistió.

En referencia a las empresas que han cambiado su sede social fuera de Catalunya, que según los últimos datos proporcionados ayer por el Colegio de Registradores se sitúan en cerca de las 3.000, González recalcó que "no tiene muy claro" que éstas vuelvan y que no se muestra optimista sobre esa posibilidad. El presidente de la patronal de la pequeña y mediana empresa se mostró prudente sobre las consecuencias que estos traslados están teniendo para la economía catalana, aunque alertó de que si esta situación se perpetua "alguna consecuencia tendrá". En cuanto a boicot a productos catalanes, dijo que "no es significativo", pero para que deje de existir remarcó la necesidad de que el próximo Govern haga las cosas bien y dé tranquilidad al empresario.

Pese a la coyuntura política, Pimec confía en que 2017 será un buen año, con récord de exportaciones, creación de empleo y la mejora de la construcción, y auguró un crecimiento del 3% de cara a 2018. Para el año que viene, Josep González fijó como pendiente el nombramiento del presidente y algunos consejeros de la Fira de Barcelona, en el que ha planteado que Pimec tenga representación. El presidente señaló que el "problema" de las pensiones no se puede arreglar subiendo las cotizaciones y agregó que el exceso de contratación temporal tampoco se puede solucionar penalizando este tipo de contratos y que las causas del desequilibrio se deben encontrar en la rigidez de los contratos fijos.

Grupo de presión
Haciendo balance de este año, el presidente se felicitó por haber aumentado un 10% el número de socios de la patronal, alcanzando los 128.000. El cierre del ejercicio de 2017 se sitúa para la patronal con un presupuesto de alrededor de los 15 millones de euros. Pimec también enfatizó su fuerza como grupo de presión en el Congreso de los Diputados este año, por su insistencia, por ejemplo, en que la nueva ley de contratación del sector público incluyera a las pymes, las mejoras conseguidas en la ley de autónomos, en la que reconoció que quedan cosas por hacer, y el régimen sancionador aprobado para regular los pagos, que afectaba, sobre todo, a pymes.

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