La inocuidad alimentaria centra el debate de una jornada coorganizada por Mina

13.06.2016 | 04:21
Los ponentes que intervinieron a lo largo de la jornada participaron conjuntamente en una mesa redonda final.
Los ponentes que intervinieron a lo largo de la jornada participaron conjuntamente en una mesa redonda final.

La inocuidad alimentaria garantiza la calidad y seguridad en los alimentos y en el agua de consumo, ofreciendo al consumidor confianza por lo que respeta a la salud pública. Para probar esta inocuidad existen varias normas y certificaciones de calidad y gestión empresarial que fueron ayer objeto de debate en una jornada organizada por Mina Aigües de Terrassa y Aenor. En ella participaron miembros de las entidades organizadoras, la Agència de Salut Pública de Catalunya, Danone y Viena. Todos ellos impartieron varias ponencias para explicar las experiencias de sus empresas y repasar las certificaciones que existen en materia de calidad y seguridad de los alimentos, unas certificaciones en las que falta homogeneidad, difusión y aceptación por todas las partes, según Alfons Herrero, responsable de alimentación en Aenor Catalunya.

Por parte de Mina, el responsable del sistema de gestión de inocuidad, Albert Manero, explicó su experiencia con la certificación ISO 22000, que especifica los requisitos que debe cumplir un sistema de gestión para asegurar la inocuidad de los alimentos o el agua de consumo a lo largo de toda la cadena alimentaria. Esta norma, aprobada en 2005, incorpora un modelo estructurado de gestión preventiva del riesgo sanitario en la industria alimentaria basado en los conceptos APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos) en un estándar certificable y reconocido internacionalmente, lo que según la compañía que gestiona el servicio de agua en Terrassa supone una "ventaja clara respecto al resto de modelos existentes". Los objetivos de esta norma son los de reforzar la seguridad alimentaria, fomentar la cooperación entre todas las partes involucradas en la cadena alimentaria, asegurar la protección del consumidor y fortalecer su confianza, y establecer los elementos clave para los sistemas de gestión de la seguridad alimentaria.

Mina logró el aval en diciembre
Mina decidió a principios de 2015 trabajar para obtener este aval en Terrassa, Viladecavalls y Ullastrell y a finales de año lo consiguió. "Fue complicado obtenerlo en tan poco tiempo", explicó Manero. También recordó que la empresa tiene en el territorio que querían abarcar la certificación en cinco zonas de abastecimiento, con diferentes modelos de captación, 33 depósitos y 700 kilómetros de red; además de utilizar distintas etapas en el tratamiento del agua, cosa que añadió complejidad a los trabajos para obtener el aval, según añadió.

A lo largo del año pasado, Mina pasó por todas las fases necesarias para lograr la certificación: diagnóstico y planificación del sistema de gestión de calidad y seguridad del agua, análisis de los peligros y puntos críticos de control, documentación del sistema de gestión de inocuidad, implantación de los procedimientos, auditorías y finalmente, la obtención del aval en diciembre.

Manero explicó que durante todas estas fases debieron asegurarse de que cumplían los prerequisitos, tuvieron que conocer las características de su producto y definir su uso previsto, analizar los posibles peligros de calidad y seguridad con la información obtenida a través de su experiencia y antecedentes históricos, así como determinar las acciones de corrección en caso de que el producto sea potencialmente no inocuo y las acciones correctivas, para evitar las causas que pueden hacer que el que el producto no sea inocuo. Tras todo este trabajo, Mina consiguió el aval de una norma que certifica la inocuidad de su agua de consumo. "Con todo esto, hemos logrado la seguridad de nuestro producto y la confianza entre nuestro equipo y también con el consumidor", afirmó Manero.

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