El beneficio de CaixaBank desciende un 27,2% por la integración de Barclays

30.04.2016 | 04:23
Una de las oficinas de la red de CaixaBank en Catalunya.
Una de las oficinas de la red de CaixaBank en Catalunya.

El beneficio neto de CaixaBank en el primer trimestre del año ascendió a 273 millones de euros, lo que supone un 27,2% menos que en el mismo período del ejercicio anterior por el impacto de la integración de Barclays Bank. No obstante, en la caída del beneficio también han influido otros factores, como el descenso de los tipos de interés, la supresión de las cláusulas suelo de las hipotecas o la menor aportación de las participadas.

Aún así, el consejero delegado de la entidad catalana, Gonzalo Gortázar, valoró ayer el ejercicio y destacó que el resultado antes de impuestos, este sí comparable con el ejercicio anterior, ha aumentado hasta marzo un 78,7%, hasta los 376 millones de euros.

En rueda de prensa, el directivo detalló que el resultado del negocio bancario y asegurador asciendió en este período a 544 millones de euros, mientras que el inmobiliario generó un resultado negativo de 144 millones, frente a los 557 millones de pérdidas del primer trimestre de 2015.

Gortázar hizo hincapié en la buena evolución de la tasa de morosidad, que baja del 7,9 al 7,6%, así como de la actividad comercial del grupo y de la concesión de nuevo crédito, con un crecimiento del hipotecario del 45% y el del consumo del 44%. Más allá del resultado económico, otro asunto marcó la rueda de prensa de CaixaBank. Se trata de la nueva oferta pública de adquisición de acciones (OPA) lanzada por el grupo catalán para hacerse con el control de la totalidad del Banco Portugués de Inversión (BPI), del que actualmente posee un 44,1% del capital.

CaixaBank ha decidido lanzar una opa (la segunda en poco más de un año) tras no haber podido llegar a un acuerdo con la otra principal accionista del banco luso, la multimillonaria angoleña Isabel dos Santos, para buscar una solución al problema de concentración de riesgos que BPI tiene en Angola a través de su filial BFA.

A expensas del BCE
El banco catalán ha pedido al Banco Central Europeo (BCE) la suspensión de cualquier procedimiento sancionador contra BPI por esta cuestión para permitirle encontrar una solución a dicha situación, ahora que intenta de nuevo hacerse con el control total del grupo portugués. "Tenemos confianza en que nos será otorgado ese plazo para poder arreglar este problema de concentración de riesgos en Angola que tiene BPI", afirmó Gortázar, que añadió que "estoy seguro que el Banco Central Europeo no puede hacer otra cosa más que ayudar en este proceso".

BPI mantiene una participación del 50,01% en BFA, de la que debe desprenderse por exigencia del BCE, ya que considera que el sistema de supervisión bancaria del citado país africano no es equivalente al europeo.

En este sentido, Gonzalo Gortázar planteó, en la rueda de prensa de ayer, que la salida a bolsa de BFA podría ser una buena solución a este problema de concentración de riesgos, ya que ello permitiría a los actuales accionistas "graduar su participación en el banco".

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