Susto al ceder por dos veces las vallas

21.05.2019 | 00:26

La segunda semifinal entre Egara y Atlètic duró exactamente dos horas y cuarto. En el minuto 45, el central del conjunto de Can Salas Pol Parrilla empató el partido y se dirigió a celebrarlo hacia la zona de la grada donde se encontraban los seguidores más jóvenes del Atlètic. Los aficionados se abalanzaron hacia él y la valla perimetral no soportó el peso y acabó desplomándose. Una veintena de seguidores acabó dentro del terreno de juego abrazándose con los jugadores. Fue todo un quebradero de cabeza para los responsables del campo, que tuvieron que atar la valla con un par de cuerdas para fijarla y evitar que volviera a ceder. Los jugadores se marcharon a vestuarios y el partido estuvo 33 minutos detenido. Pero eso no fue todo, ya que a dos minutos del final, Lluís Mercadé se dirigió hacia el lateral contrario para festejar el gol que metía al Egara en la final. Volvió a suceder lo mismo. Esa otra parte de la valla volvió a ceder, pero en esta ocasión sólo hubo que esperar unos cinco minutos. En ninguna de las dos ocasiones hubo que lamentar ningún herido. El domingo se acotaron ambas zonas con sillas y una cinta de plástico.