Medalla de la Ciutat al Mèrit Esportiu

Honores para Ramon Mampel

13.12.2018 | 04:00
Ramon Mampel, ante su hijo, en el momento de recibir ayer de manos del alcalde Alfredo Vega la Medalla de la Ciutat.

Un emocionadísimo Ramon Mampel Marimon (Terrassa, 30 de marzo de 1982) no olvidará jamás el día de ayer, cuando su ciudad le reconoció sus múltiples méritos deportivos en favor del que ha sido el deporte de su vida, el tenis de mesa, un deporte minoritario pero que él ha sabido engrandecer. Recibió la Medalla de la Ciutat a l'Esperit Esportiu, que el palista, todavía en activo, recibió con visibles muestras de gratitud de manos del alcalde Alfredo Vega. A sus 36 años, Mampel vio reconocido un amplísimo currículum tanto de jugador como de técnico, una faceta que ha cultivado en las últimas temporadas.

Arropado por su familia, sus amigos, sus compañeros y los presidentes de la Real Federación Española de Tenis de Mesa, Miguel Ángel Machado; y el de la Catalana, Joan Arnau, entre otras autoridades, Mampel no pudo evitar algunas lágrimas al dirigirse a un salón de plenos que se quedó pequeño para la ocasión.

A Ramon Mampel, que se estrenó en la máxima categoría del tenis de mesa español hace ya 23 años en un Epic Casino del Comerç que ni siquiera existe, se le pasaron en el transcurso del solemne acto celebrado ayer en el salón de plenos del Ayuntamiento multitud de imágenes y recuerdos por su cabeza a una velocidad de vértigo. Dedicó la medalla a su esposa y la recibió junto a sus tres hijos, Ramon, Marc y la pequeña Maria. Amigos y familiares del presente y del pasado festejaron con él el hecho de que su ciudad decidiera entregarle su más alta distinción deportiva.

Todo un referente
Aunque ha desarrollado buena parte de su carrera deportiva en clubs de fuera de la ciudad (varios de sus representantes estaban entre el público), la figura de Mampel está estrechamente ligada a la ciudad de Terrassa. Su dedicación profesional a este deporte no fue jamás un obstáculo para ayudar a sus compañeros egarenses, que hicieron renacer de la nada el tenis de mesa local a principios de siglo con la fundación del CTT Els Amics de Terrassa, donde Mampel, a sus 36 años, continúa compitiendo y ejerciendo funciones de directivo.

El acto arrancó con la presentación de la concejal de Deportes, Eva Candela, siguió con la glosa del presidente de la Federació Catalana de Tennis Taula, Joan Arnau; y se cerró con la imposición de la medalla, el parlamento de Mampel y el discurso final del alcalde Alfredo Vega.

"Recibir esta medalla de mi ciudad supone un orgullo enorme para mí", explicó Mampel, que volvió a los orígenes para explicar como se inició en el tenis de mesa. "Al nacer, los Minyons vinieron a hacer una actuación delante de mi casa, ya que por aquel entonces mi padre era el presidente de la colla. Pero no me dio por ahí. Gracias a mis primos comencé en esto del tenis de mesa, en el Epic Casino del Comerç. Debo reconocer que el primer año quería dejarlo. Estaba abrumado, ya que la antigua sala de la calle Sant Pau estaba siempre llena", explicó el palista terrassense, que agradeció especialmente a los entrenadores, los clubs por los que ha pasado, las federaciones y el Comité Paralímpico Español. "Para mí es muy importante el trabajo que estoy desarrollando en el CAR de Sant Cugat, tanto con las jóvenes promesas como con el equipo paralímpico español", dijo.

Joan Arnau, presidente del tenis de mesa catalán, fue el responsable de glosar la figura de Mampel en tres vertientes, como jugador, como entrenador y como persona. Tras relatar sus inacabables éxitos como jugador y como entrenador, Arnau destacó la personalidad de Mampel. "Es serio, responsable, honesto y apasionado; un gran profesional y una gran persona". Y aprovechó para desear que el CTT Els Amics, el club en el que aún juega y que creó a principios de siglo "consiga que Terrassa vuelva a ser una referencia dentro del tenis de mesa español".

En el opúsculo que recibieron los asistentes, Francesc Gibert, presidente del CTT Els Amics, destacaba con una frase la importancia del homenajeado. "Cuando atraviesas la calle de Wangfujing, la más céntrica y comercial de Pekín, no puedes dejar de pensar que si Ramon Mampel fuera chino, su imagen podría ocupar algunas de las grandes pancartas que allí hay, con fotos de Ma Long y Ding Ning, recientes campeones del Mundo individuales de tenis de mesa. Sería una foto del todo merecida".

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