Hockey. Copa del Mundo femenina

Histórico bronce para una España sublime

05.08.2018 | 19:33
Las jugadoras españolas celebran el triunfo ante Australia por 3 a 1 y la conquista de una medalla histórica.

El memorable papel que ha desempeñado la selección española en la Copa del Mundo de hockey femenino que finaliza hoy en la capital inglesa, Londres, ha tenido recompensa. Tras caer cruelmente eliminadas por "shoot-outs" en la semifinal de ayer ante Irlanda, el combinado que prepara Adrian Lock supo rehacerse de forma admirable y se ha colgado de forma merecidísima la medalla de bronce tras doblegar con inusitada autoridad a la selección de Australia, quinta potencia mundial, por un marcador final de 3 goles a 1.
Se trata de la primera medalla que consigue el hockey femenino español en un Mundial. Hasta ahora, su mejor resultado era la cuarta posición que lograron en el Mundial de Madrid de 2006. Doce años después, el joven grupo de jugadoras que comanda Lock logró subir al podio. Cinco de las dieciocho internacionales son egarenses: Júlia Pons, Gigi Oliva, Carola Salvatella, Berta Bonastre y Carlota Petchamé. La medalla conseguida este domingo en Londres es la cuarta de la historia del hockey femenino español. La primera fue la de oro conseguida en Terrassa en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Llegaron posteriormente dos medallas de plata en los Europeos de Amsterdam 1995 y Barcelona 2003. Y ahora, quince años después, las españolas han vuelto a tocar la gloria con este valiosísimo bronce que puede marcar un antes y un después en el devenir del hockey español.
En la gran final, Holanda no dio ningún margen para la sorpresa y avasalló a Irlanda, verdugo de España en semifinales, a la que goleó por 6 tantos a 0 en un partido de completo dominio neerlandés. Se trata del octavo cetro que las pupilas de Allyson Annan consiguen en las catorce ediciones que se han disputado de la Copa del Mundo femenina.
España jugó en este duelo por el tercer y cuarto puesto su mejor partido de los siete que ha disputado en esta competición, que ha saldado con un gran balance de tres victorias, dos empates y dos derrotas. Fue tremendamente superior a las "aussies", que cayeron el sábado en una reñida tanda de "shoot-outs" ante Holanda, primera potencia mundial.
Contrariamente a lo que podía pensarse, España le dio todo un baño, físico, técnico y táctico, a una potencia como Australia. Quiso la bola desde el primer minuto. La tuvo siempre y no la soltó hasta el pitido final. Consiguió dos goles en el primer cuarto de hora y el 2-0 tranquilizó su juego, le dio moral y confianza. Se esperaba que las chicas que prepara Paul Goudoin iban a responder, pero no lo hicieron. La defensa española estuvo impecable y el único tanto que encajó España llegó en una acción aislada. La portera Mari Ángeles Ruiz prácticamente no tuvo que intervenir. Australia lanzó sólo dos penaltis-córner, por cuatro de las españolas. España se había guardado en la manga su mejor hockey para el último día. Supo levantarse del durísimo golpe de verse fuera de la final el sábado ante una Irlanda teóricamente inferior y acabó el torneo a lo grande, consiguiendo una medalla de bronce que supo a oro.
La defensora del Club de Campo Rocío Gutiérrez pudo haber jugado su último partido con la selección española. Volvió a firmar un partidazo pese a haber tenido que disputar los siete partidos de la competición infiltrada, con una rotura en el cuarto metacarpiano de su mano derecha. Bea Pérez fue elegida la MVP de este partido, pero todas, absolutamente todas, las internacionales rayaron a gran nivel, tanto en defensa como en ataque. Y gran parte del mérito hay que otorgárselo al seleccionador, un Adrian Lock que tras más de cinco años de trabajo y constante proyección, ha conseguido subir a sus chicas al podio en un Mundial.
El encuentro comenzó con un clarísimo dominio español. A los once minutos, Berta Bonastre provocó el primer penalti-córner de la contienda. Y la asturiana María López fue la encargada de transformarlo en gol, eso sí, con la ayuda de la guardameta australiana. Lejos de pasar a defenderse, España siguió buscando la portería rival. Y tres minutos más tarde, Berta Bonastre logró el 2 a 0 tras una gran asistencia de Bea Pérez. El tercer gol de la egarense en el torneo insufló enromes dosis de confianza al combinado español. Pero tocaba seguir peleando durante otros tres cuartos. Y así se hizo.
Pareció salir Australia más fuerte en el segundo cuarto, pero las españolas tardaron poco en arrebatarles la bola y volver a exhibir una superioridad manifiesta. Ya en el tercer acto, en el minuto 40, Kathryn Slattery recortó distancias para las "aussies" al empujar una bola de Emily Smith que ya entraba. Podía parecer que la reacción de las australianas estaba próxima. Pero nada más lejos de la realidad.
Comprendió España que si quería colgarse el bronce debía seguir atacando y no ceder terreno a su rival. Y fue justo lo que hizo. La concentración siguió siendo máxima. Y a nueve minutos para el final, Alicia Magaz aprovechó otro pase de Bea Pérez para refrendar la victoria y el bronce con un 3 a 1 que acabaría resultando ya definitivo. En el minuto 54, Paul Gaudoin puso a la portera-jugadora sobre el campo, pero no sirvió de nada. España supo aguantar, logrando su primer podio mundial en un torneo extraordinario, en el que ha sido capaz de derrotar a potencias del nivel de Bélgica, Alemania y Australia.

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